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Antiviolencia quiere imponer sanciones, no proponerlas

Nuevas acciones vandálicas se produjeron ayer en los campos del Xerez y del Gimnàsic

José Ramón Ónega, director general de Política Interior y presidente de la Comisión Antiviolencia en el Deporte, anunció ayer que pretende que sea este organismo el que imponga, y no sólo proponga como hasta ahora, las sanciones por actos violentos como los protagonizados por ultrasur el miércoles antes del partido Madrid-Barça de la Liga de Campeones.

Las propuestas de sanción de la Comisión son ahora resueltas, según la gravedad del castigo, por los respectivos delegados gubernativos, el secretario de Estado de Seguridad o el Consejo de Ministros.

Nuevos acciones vandálicas tuvieron ayer como escenario los campos del Xerez y el Gimnàstic de Tarragona, en partidos de Segunda División. Los acontecimientos violentos en el campo jerezano de La Juventud se desencadenaron cuando se jugaba el tiempo de prolongación, con ventaja del rival, el Salamanca, por 0-2, y después de que el árbitro, el aragonés Martínez Terrén, dejara al Xerez con nueve jugadores al expulsar por doble amarilla a su jugador Cubillo. Entonces un grupo de aficionados locales arrojó objetos, asientos y piedras al campo. Varios espectadores llegaron a invadir el terreno de juego y se produjeron las primeras cargas policiales. Los ánimos se encresparon sobre todo cuando el árbitro, que dio el partido por finalizado a falta de dos minutos, tras esperar un tiempo en el centro del campo junto a los jugadores de los dos equipos, decidió retirarse a los vestuarios.

Fuera del campo continuaron los lanzamientos de objetos y enfrentamientos con la policía por parte de varias decenas de aficionados, que intentaron sin éxito acceder al vestuario del árbitro. Los policías tuvieron que lanzar pelotas de goma y botes de humo para dispersarlos y tres agentes resultaron contusionados. Los mandos policiales, ante el cariz de los sucesos, pidieron refuerzos a una unidad antidisturbios destinada al Gran Premio de España de motociclismo que se disputa hoy en Jerez.

El autobús del Salamanca y el vehículo del trío arbitral resultaron dañados en los incidentes. Fuentes policiales indicaron que el autobús sufrió rotura de cristales al ser apedreado por un grupo de aficionados y abandonó el campo de La Juventud escoltado por la policía, al igual que el vehículo del colegiado. Este último, junto con sus ayudantes, fueron custodiados hasta las instalaciones policiales para denunciar los hechos y los daños en su vehículo. Luis Álvarez, jefe del Cuerpo Nacional de Policía en Jerez informó que no se realizaron detenciones.

En Tarragona, por su parte, al empatar el Polideportivo Ejido en el tiempo añadido se produjeron una serie de incidentes que llegaron hasta la invasión del terreno de juego, el lanzamiento de objetos y la agresión al árbitro -lo hizo constar en el acta-, el valenciano Clos Gómes, que acabó el partido a falta de dos minutos. Uno de los objetos lanzados dio en la frente de Arturo, jugador del Ejido, que sufrió una herida que precisó seis puntos de sutura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de mayo de 2002