Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
DESAPARECE UN APASIONADO DEL ARTE

El acuerdo de Basilea sobre 3.000 millones de euros

Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza falleció ayer en su residencia de Sant Feliu de Guíxols a los 81 años a causa de una insuficiencia cardiorrespiratoria. Estaba acompañado por su esposa, Carmen Cervera. Dueño de una inmensa fortuna valorada en más de 3.100 millones de euros, el barón hizo, sin embargo, del arte la gran pasión de su vida. Creía en su capacidad para mejorar a los hombres, y consideró que los cuadros de su colección debían estar expuestos al alcance de todos. El Estado español compró en 1993 el núcleo central de su colección, con 775 obras, que se exhiben en Madrid y Barcelona. El barón será enterrado en el panteón familiar del castillo de Schloss Landsberg, en Alemania.

'Tras el acuerdo de Basilea, toda duda está disipada y terminada. Con la conciliación se ha puesto orden, que es lo que quería mi esposo'. La baronesa Carmen Thyssen-Bornemisza, tras la última reunión del patronato del museo, celebrada en Madrid el pasado 21 de marzo, se refería al acuerdo judicial y familiar sobre una fortuna de unos 3.100 millones de euros tras años de enfrentamientos entre el barón Thyssen-Bornemisza y su hijo Georg.

Los abogados de la familia anunciaron el acuerdo, el 15 de febrero, sin ofrecer cifras económicas, y entre los firmantes se extendió un pacto de silencio. 'La familia lamenta enormemente que ciertas desavenencias hayan conducido al inicio de procedimientos legales, de los cuales se ha desistido y se encuentran actualmente archivados'.

El acuerdo entre el barón y su hijo establece la continuidad de la propiedad indivisa del TGB, el grupo familiar de empresas establecido en Bermudas, dirigido por un consejo supervisor bajo la presidencia de Heini, hijo del barón.

En la reunión familiar de Basilea también se acordó la representación familiar permanente en el patronato de la Fundación Thyssen-Bornemisza en Madrid, que preside la ministra de Educación y Cultura, Pilar del Castillo, con la baronesa como vicepresidenta vitalicia y la archiduquesa Francesca de Hamburgo, hija del barón. Francesca Thyssen -junto con Norman Rosenthal, de la Royal Academy de Londres- ya participó en la última reunión del patronato, en la que declaró que seguiría de cerca el proyecto de ampliación del museo, sin entrar en la polémica sobre el acuerdo familiar y la posibilidad de fusionar las dos colecciones. El museo ampliado, que se extiende a dos edificios a partir de la reforma del arquitecto Rafael Moneo, se abrirá finales de 2003 con la colección actual y la de la baronesa presentadas por separado al menos durante un año.

El conflicto de la herencia no afectó a la compra de la colección Thyssen por 253 millones de euros por el Estado español en 1993 y que se expone desde el año anterior en el museo de Madrid y en el palacio de Pedralbes de Barcelona. El ex ministro Jordi Solé Tura, que terminó las negociaciones iniciadas por Javier Solana y Jorge Semprún, declaró ayer a Efe que 'toda está atado y bien atado' para la permanencia de las obras de arte en España. 'Con el barón Thyssen y su esposa tuve una relación muy amistosa y cordial'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de abril de 2002