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El PP se queda solo en la tramitación de la ley de Formación Profesional

CiU dice que la ley 'va como un cohete' al Tribunal Constitucional

La comisión de Educación del Congreso aprobó ayer con los votos del PP y el rechazo del resto de los grupos parlamentarios, incluidos los socios del Gobierno, CiU y Coalición Canaria, el dictamen del proyecto de la Ley de Formación Profesional (FP) que pasará al pleno la próxima semana. CiU advirtió que el texto va 'dirigido como un cohete' a la mesa del Tribunal Constitucional por vulnerar las competencias autonómicas.

Todos los partidos de la oposicón acusaron ayer al PP de aplicar el 'rodillo' y la 'apisonadora' de la mayoría absoluta al rechazar más de 200 enmiendas e incorporar sólo retoques de carácter técnico. 'El Gobierno se ha quedado sólo por primera vez desde que accedió al poder al aprobar una ley en contra del resto de los partidos', dijo ayer la portavoz socialista, Amparo Valcarce. 'No es posible que este proyecto siga adelante teniendo a la oposición y ocho comunidades [las gobernadas por el PSOE, CiU y PNV] en contra', añadió ValcáRce. Desde CiU, su portavoz, Ignasi Guardans, opinó que con esta ley se implanta un modelo 'rígido, seco que impide sobrevivir a la FP' y confió en que el texto tenga 'los días contados'.

El argumento más repetido para rechazar esta ley fue la falta de financiación y la invasión de competencias autonómicas. La oposición considera que el Gobierno crea una red paralela de centros docentes para impartir la FP cuando ya no tiene competencias educativas. También se queja de que el Ejecutivo se reserve en exclusiva el diseño del nuevo catálogo de cualificaciones, cuando son las comunidades las que mejor conocen sus tejidos productivos y las necesidades de sus mercados laborales. Y en este punto insistió ayer el portavoz del PNV, Joxe Juan González de Txábarri, al señalar que el proyecto reimplanta un sistema 'centralizado' de formación profesional, que ningunea subsistemas que funcionan con éxito, como el del País Vasco.

También Coalición Canaria se sumó a las críticas a la ley y su diputada María del Mar Julios discrepó por la 'falta de participación' de las autonomías en el desarrollo reglamenteario y en la 'contradicción' de que la norma se centre más en los aspectos laborales que en los educativos.

Directores 'a dedo'

Otra de los grandes reproches de la oposición fue la elección 'a dedo' de los directores en los centros integrados (institutos de secundaria en los que se impartirán la FP reglada, ocupacional y contínua). Los directores serán designados por la Administración en vez de por el consejo escolar. La portavoz de IU, Marisa Castro, también censuró a los populares por dejar a la FP 'ensombrecida por la Ley de Calidad'. Algo en lo que coincidió la portavoz socialista: 'Se trata de una ley inservible, ya que la parte más sustancial de la FP va a ser reformada por la Ley de Calidad que adjudica un itinerario de segunda categoría a la FP'

Desde el PP, su portavoz, José Eugenio Azpiroz, defendió que se trata de un proyecto 'moderno', que asegura la actualización permanente del catálogo de cualificaciones. Azpiroz destacó 'el amplio apoyo' social cosechado por la reforma, que cuenta con el respaldo de la patronal y los sindicatos. En este sentido, el secretario general de FETE-UGT, Jesús Ramón Copa, explicó que su organización apoya el aspecto regulador sobre las cualificaciones de esta ley pero disiente del 'problema ridículo' de competencias educativas que se ha generado con las comunidades. Copa se reunió ayer con la secretaria de Educación del PSOE, Carme Chacón, y ambos coincidieron en resaltar la 'soledad' en la que se encuentra el Gobierno en lo referente a la Ley de Calidad. Instaron al Ejecutivo a que amplíe el diálogo en torno a las reformas de la enseñanza y a que evite que la educación esté sometida a vaivenes electorales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de abril de 2002