Juan José Millás gana el Premio Primavera con una novela sobre el afán de conocerse

'Dos mujeres en Praga' muestra el deseo de contar la propia vida para encontrarle sentido

'Esta novela nació hace tiempo, cuando encontré un anuncio en La Vanguardia en el que ofrecían redactar biografías por encargo', comentó ayer Juan José Millás después de conocer el fallo del jurado que premiaba Dos mujeres en Praga con el VI Premio Primavera de Novela, dotado con 200.000 euros. 'Lo que el anuncio prometía a quienes encargaran una biografía era un modo de permanecer, una forma de supervivencia, un texto sobre la propia vida para conservar junto al álbum fotográfico'. Millás recortó el anuncio, le fue dando vueltas y se puso a escribir.

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El resultado lo presentó a la sexta edición del Premio Primavera con el título Una historia zurda, y firmado con el seudónimo Luz Acaso. Juan José Millás (Valencia, 1946) comenta que, en su novela, la propuesta de redactar biografías por encargo es el negocio paralelo de un taller literario, que amplía sus competencias para ganar un poco más de dinero. 'Un joven escritor, que en el taller da clases sobre la construcción de un personaje, recibe la visita de una mujer de mediana edad', cuenta Millás. Se trata de Luz Acaso, el personaje central de Dos mujeres en Praga, que se dispone a contar su vida para que un joven escritor le vaya dando forma.

Con el tiempo, es el escritor el que termina por recibir de manos de la mujer una auténtica lección práctica de cómo construir un personaje. ¿Y lo de las dos mujeres en Praga? 'Hay dos mujeres, sí, que viven en Madrid, y que piensan que su calle se parece a una calle de Praga, aunque reconocen no haber visitado nunca esa ciudad'.

El jurado que concedió ayer el VI Premio Primavera de Novela, que convoca la editorial Espasa y Ámbito Cultural-El Corte Inglés, y que es uno de los mejor dotados económicamente del mundo literario de habla española, estuvo presidido por la escritora y académica Ana María Matute y compuesto por el novelista Antonio Soler; el crítico literario Ángel Basanta; el subdirector general de Espasa, Rafael González Cortés, y Ramón Pernás, director de Ámbito Cultural. El jurado se decantó por la novela de Millás entre los 390 originales presentados, la mayoría de ellos procedentes de países latinoamericanos.

El finalista fue el escritor Andrés Neuman (Buenos Aires, 1977) con su novela La vida en las ventanas, construida alrededor de una serie de mensajes que un estudiante de provincias manda por correo electrónico a su ex novia. Un montón de mensajes a partir de los que reconstruye su vida cotidiana y que le permiten pronunciarse a propósito del amor, la soledad o la amistad.

Juego de suplantaciones

El caso es que nadie esperaba que fuera Millás el ganador de esta edición del Primavera. Los rumores apuntaban hacia Bryce Echenique (de nuevo), y casi todas las quinielas estaban totalmente vacías.

El jurado destacó 'la gracia,el estilo y el gran conocimiento literario de Millás', informa Europa Press. Ana María Mature dijo de Dos mujeres en Praga que era su mejor novela, y la calificó de 'fascinante' y 'excepcional'. Antonio Soler comentó que tenía una estructura parecida a la 'mecánica de relojería, en la que todo está relacionado'. Y añadió: 'El autor ha utilizado un juego de suplantaciones con un estilo preciso'.

Así que Millás ha vuelto a la novela. El orden alfabético (1998) y No mires debajo de la cama (1999), ambas publicadas en Alfaguara, fueron las últimas que escribió. 'En ellas había un registro fantástico evidente, eran novelas de género', comenta, y reconoce que, en algún sentido, Dos mujeres en Praga puede emparentarse con algunas cuestiones que trató en otros títulos anteriores, como El desorden de tu nombre o La soledad era esto, aunque 'la experiencia de lo fantástico está inevitablemente presente', dice. 'Cada nueva novela incorpora la experiencia de todas las novelas anteriores'.

En los dos últimos años, Millás, colaborador habitual de EL PAÍS, ha estado presente en la escena literaria sobre todo gracias a sus artículos periodísticos. 'El periodismo es también literatura. Lo que cambia es la actitud psicológica, porque las estrategias en la novela o en el reportaje, por ejemplo, son diferentes'.

¿Y lo de presentarse al Primavera? Resulta un poco raro en un autor que hasta ahora sólo había concurrido al Nadal, que ganó en 1988. 'He sido muy feliz durante la escritura de esta novela y quería que tuviera un tratamiento especial. Y me ha gustado cómo la editorial ha servido este premio a sus lectores en anteriores convocatorias'.

Es cierto que el Primavera es un galardón joven. Se empezó a celebrar en 1997, y desde entonces lo han ganado Rosa Montero, Manuel de Lope, Antonio Soler, Ignacio Padilla y Lucía Etxebarria.

La calle de María Moliner

Una mujer en Madrid, a vueltas con la identidad. Siendo así, Dos mujeres en Praga entronca directamente con algunas viejas obsesiones de Millás. "De lo que se está tratando cuando se habla de construir un personaje en realidad es de cómo se construye una vida. La literatura es un desafío por buscar el sentido y, al contar su vida, Luz Acaso también le está buscando el sentido a la suya. El caso es que, aunque de manera inconsciente, siempre que se cuenta una vida hay grandes dosis de invención. Lo curioso es que en esos fragmentos inventados (para quedar mejor o para quedar peor) es donde se desliza la verdad de una historia".

En la novela, de nuevo Madrid. "Más exactamente, el barrio de Prosperidad. Y, afinando más, una pequeña calle que se llama María Moliner".

Por último, otro protagonista femenino. ¿Qué le lleva a contar su vida? "Lo hace buscando un certificado de su existencia. Está la soledad y también la necesidad de indagar en el pasado. Pero no le voy a contar más".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0006, 06 de marzo de 2002.

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