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27 personas mueren en sólo 24 horas de ataques palestinos y bombardeos israelíes

Seis soldados israelíes perecen en el atentado contra un puesto de control en Cisjordania

Seis soldados murieron anoche en un ataque palestino contra un control militar israelí en Cisjordania. A primeras horas de esta madrugada la respuesta israelí llegó en forma de un ataque de la Marina de guerra contra la oficina de Yasir Arafat en Gaza. Cuatro miembros de su guardia resultaron muertos. Ambos ataques añaden fuego a la espiral de violencia que se ha saldado con 27 muertos en menos de 24 horas (17 palestinos y 10 israelíes) y hace extraordinariamente difícil que llegue a buen puerto el último plan de paz, lanzado esta vez por Arabia Saudí a través de la Liga Árabe.

Un número indeterminado de tiradores dispararon contra el control militar de Ein Ariq, un paraje solitario en el que las fuerzas de seguridad israelíes prohíben la circulación de los vehículos y sólo permiten el acceso de los palestinos caminando. El ataque se llevó a cabo desde un edificio cercano y del mismo se responsabilizaron tanto el brazo armado de Hamás como las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa.

La zona fue cerrada inmediatamente por las fuerzas de seguridad que iniciaron, con la ayuda de helicópteros y carros de combate, una operación de rastreo, para localizar a los responsables de la matanza. Los accesos a Ramala fueron selladas por las fuerzas militares israelíes, al tiempo que la policía palestina abandonaba sus cuarteles y oficinas por temor a otra represalia aérea. El bombardeó llegó esta vez desde el mar y se ensañó con el despacho de Arafat en Gaza, desocupado desde que el líder palestino fuera confinado en Ramala el pasado 3 de diciembre.

El ataque de Ein Ariq fue el remate de una sangrienta jornada que se inició en Gaza con el bombardeo por parte de Israel del campo de refugiados de Jan Yunes, donde los obuses de los tanques acabaron con la vida de una mujer y de su hija, cuando se encontraban durmiendo en el interior de su casa. Horas más tarde, el Ejército procedió en la misma zona a la destrucción de una veintena de casas, para mejorar la vigilancia de los puestos de protección del asentamiento judío de Gush Katif.

Antes de que acabara la mañana los helicópteros de combate Apache disparaban sus misiles contra una oficina de reclutamiento de Hamás, en el campo de refugiados de Yabalia, al norte de Gaza, matando a dos militantes de esa organización e hiriendo a un grupo de escolares.

El movimiento integrista respondió con cuatro misiles artesanales Qasam-2 sobre el Negev, aunque sin causar daños. A continuación un activista se suicidó al ser descubierto por el conductor de un autobús israelí en el que intentaba montarse.

En medio de este incremento de la violencia, el ministro israelí de Exteriores, Simón Peres, calificó ayer de "interesante y positiva" una propuesta de paz de Arabia Saudí, que sugiere el reconocimiento total de los países árabes del Estado de Israel a cambio de su retirada de los territorios palestinos, incluida Jerusalén, de acuerdo con las resoluciones de la ONU. La propuesta fue anunciada en una entrevista por el príncipe heredero saudí, Abdalá Bin Abdulaziz, que aseguró que sería formulada oficialmente en la cumbre de la Liga Árabe, el 27 y el 28 de marzo en Beirut.

Por otra parte, Peres ha retrasado su viaje a España que se iniciaba esta mañana para estar presente en la reunión del Gabinete de Seguridad convocada anoche por el primer ministro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de febrero de 2002