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El BCE espera una recuperación gradual en 2002

El euro cambia a 0,87 dólares, el mínimo desde su puesta en circulación

El Banco Central Europeo (BCE) se resiste a dar por superado el actual bache económico. En su informe de coyuntura correspondiente a enero constata que la actividad económica se mantendrá débil durante los primeros meses de 2001, para dar paso a una recuperación 'gradual' a lo largo del año. La intensidad y el momento concreto de esa recuperación 'aún se desconoce', dice el BCE.

Una de las señales positivas es que los indicadores de confianza pueden haber tocado fondo. También, que durante la actual crisis no se han acumulado desequilibrios graves 'que requieran un proceso de corrección prolongado'. Las condiciones de financiación en la zona euro y el descenso de la inflación que se espera permitirán mejorar la renta real disponible y relanzar el consumo, en opinión del BCE.

No se descarta 'un repunte transitorio de precios de corta duración', pero la apuesta del BCE es que la inflación se sitúe por debajo del 2% a medio plazo. La puesta en circulación del euro no va a tener un impacto significativo en los precios, según el BCE, debido a los altos niveles de competencia en el comercio al por menor, al 'atento seguimiento de los consumidores' y a los compromisos de los Gobiernos de no aumentar el nivel medio de los precios administrados.

El BCE expresa su satisfacción respecto de la operación cambio de moneda, aunque no pueda decir lo mismo de su cotización en los mercados. Ayer el euro cayó hasta los 0,87 dólares, el nivel más bajo desde su puesta en circulación el pasado 1 de enero y, con anterioridad, el menor desde el pasado 22 de noviembre. Los mercados mostraban así su inquietud por la evolución del déficit fiscal alemán y las advertencias que al respecto hizo anteayer el presidente del BCE, Win Duisenberg.

Ayer, el consejero del BCE Eugenio Domingo Solans reiteró que el cumplimento del Pacto de Estabilidad y Crecimiento debe ser 'estricto' y no dar lugar a ningún tipo de reinterpretaciones, relecturas y flexibilidad. Solans, que pronunció una conferencia en el Club Siglo XXI, dijo que la divisa comunitaria 'ya es una moneda estable, sólida, fuerte e internacional'. El euro, continuó, 'podrá no estar fuerte, pero es una moneda fuerte'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de enero de 2002