Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Gobierno afgano quiere que las tropas de EE UU se queden hasta acabar con Al Qaeda

El ministro de Exteriores de Kabul dice que aún hay focos de resistencia talibán en el sur

El Gobierno provisional afgano, que celebró ayer su segunda reunión de trabajo, no quiere que las tropas de EE UU abandonen Afganistán sin haber acabado por completo con Al Qaeda y los talibanes. El ministro de Asuntos Exteriores del Gabinete de Kabul, Adbulá Abdulá, afirmó en una conferencia de prensa que la presencia de soldados estadounidenses en territorio afgano no supone amenaza alguna para la soberanía del país, y aprovechó la ocasión para anunciar que visitará oficialmente Washington en enero próximo.

El Ejecutivo que preside el líder pastún Hamid Karzai decidió también ayer afrontar cuanto antes dos de sus tareas más urgentes: la reconstrucción económica y la lucha contra el tráfico de drogas. Abdulá explicó que aún quedan focos de resistencia talibán en la provincia de Patkia, en el este del país y en el sur de Afganistán, concretamente en los alrededores de la ciudad de Kandahar. Reconoció que el Gobierno provisional no tiene ni idea de dónde se encuentra el mulá Omar, y se limitó a decir que el máximo líder de los talibanes 'está escondido en algún sitio'.

¿Cuándo abandonarán Afganistán las tropas de EE UU?, le preguntaron al máximo responsable de la diplomacia afgana. 'Cuando se erradique el terrorismo y se cumpla el objetivo de eliminar a los talibanes', respondió. Abdulá aseguró que no habrá amnistía general para los líderes del régimen anterior, pero subrayó que quienes no hayan cometido crímenes podrán quedar libres. El Gobierno provisional presidido por Hamid Karzai, que tomó posesión el pasado sábado con un mandato de seis meses, ha partido prácticamente de cero. La mayoría de los edificios oficiales de Kabul no están todavía en condiciones de albergar los 30 departamentos del Gabinete y muchos carecen de luz eléctrica y de las mínimas condiciones de trabajo.

Muy poco tiempo

'Seis meses es muy poco tiempo, pero tenemos que aprovechar la ocasión ahora que la comunidad internacional quiere ayudar a Afganistán', señaló el ministro de Exteriores. 'Es posible que esta situación no dure mucho tiempo'. Abdulá llegó a afirmar que los atentados del 11 de septiembre fueron precisamente consecuencia del abandono al que el resto del mundo sometió a su país durante años. 'Afganistán fue el foco de atención internacional en la década de los ochenta, durante la guerra fría, pero el mundo se olvidó de nosotros en los años noventa', dijo.

En su segunda reunión de trabajo, el Gobierno provisional decidió crear sendas comisiones especiales para comenzar la reconstrucción del país y, en palabras de Abdulá, 'erradicar' el tráfico de drogas. Afganistán es el primer productor mundial de opio, su principal fuente de divisas. 'Acabar con los talibanes se consideraba una posibilidad muy remota, y lo conseguimos. Creo que seremos capaces de afrontar retos como el contrabando de estupefacientes', dijo el ministro de Exteriores.

La comisión de reconstrucción se ha fijado tres objetivos: preparar una estrategia, elaborar una lista de prioridades y pedir ayuda a la conferencia de donantes que se celebrará a finales de enero en Tokio.

A medida que aumenta la seguridad en Afganistán y la actividad económica da señales de recuperación, han comenzado a regresar numerosos refugiados procedentes de Pakistán. Según cifras ofrecidas ayer por Naciones Unidas, durante el mes de diciembre han vuelto al sur del país 31.000 refugiados, y muchos más están haciendo lo mismo en dirección a otras zonas, especialmente Kabul.

La portavoz de la ONU en la capital afgana, Stephanie Bunker, explicó que la mayoría de los que regresan son cabezas de familia que intentan recuperar sus viviendas y negocios en las grandes ciudades. Se calcula que en Pakistán viven entre 1.200.000 y dos millones de refugiados afganos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de diciembre de 2001