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El bombardeo de EE UU a una caravana fue un error, según testigos civiles

Habitantes de Asmani Kilai, al este de la provincia afgana de Paktia, aseguraron ayer que el bombardeo estadounidense contra un convoy de presuntos dirigentes de Al Qaeda fue un error, pues la caravana estaba compuesta por notables regionales partidarios del nuevo Gobierno.

El ataque, que comenzó en la noche del jueves y duró siete horas, destruyó 14 vehículos, 10 viviendas y una mezquita, causando la muerte de más de 60 personas, todos líderes tribales y ancianos que se dirigían a Kabul, además de residentes de la aldea afectada, la de Khost, a 150 kilómetros de Kabul.

Una delegación de líderes tribales del este de Afganistán refrendó esta tesis a su llegada ayer a la capital: en el convoy bombardeado por la aviación estadounidense no viajaban talibanes ni miembros de la organización Al Qaeda, sino notables de la zona que pretendían asistir a la toma de posesión del Gobierno provisional afgano.

Según los delegados de la localidad de Gardez, 65 personas murieron en el ataque, que tuvo lugar cerca de Khost. Estos delegados habían quedado en unirse a la caravana procedente de Khost y viajar juntos hasta Kabul.

El comandante en jefe de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, general Tommy Franks, insistió en que el convoy estaba integrado por vehículos de Al Qaeda o por talibanes. 'Creo que fue un objetivo acertado', declaró Franks a los periodistas poco antes de asistir al juramento de Hamid Karzai como presidente provisional de Afganistán. En una conferencia de prensa posterior, Karzai aseguró que no tenía detalles del incidente.

El Pentágono insistió ayer desde Washington en que sólo había líderes talibanes y seguidores de Bin Laden en el convoy bombardeado. Según fuentes de la institución militar, los últimos datos de los servicios de inteligencia confirman que el convoy era un 'objetivo correcto'.

Según Brad Lowell, portavoz del Alto Mando de EE UU, 'hemos comprobado por todos los medios posibles y hemos confirmado que se trataba de un convoy militar'. El Pentágono asegura además que los aviones que participaron en el bombardeo fueron atacados desde el convoy con armas antiaéreas al menos en dos ocasiones, aunque fallaron.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de diciembre de 2001