Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CUMBRE DE LA UE

La UE introduce el debate de las regiones y Aznar rebaja las referencias federalistas

Habrá 6 observadores del Comité de las Regiones en la convención sobre el futuro de la Unión

El debate sobre el papel de las regiones en la UE quedó lanzado ayer a través de tres referencias incluidas en la Declaración de Laeken. El presidente del Gobierno, José María Aznar, rebajó el tono federalista de los borradores iniciales redactados por el primer ministro belga, Guy Verhofstadt, pero no pudo evitar que, por empeño de Alemania y Bélgica, se incluyera a las regiones en las menciones sobre el reparto de competencias en la UE, algo que España quería eludir a toda costa. Es más, Aznar deseaba que no se citara en ningún caso a las regiones, como ayer reconocieron fuentes oficiales.

'Muchos ciudadanos consideran que la Unión no se ocupa de sus preocupaciones concretas y otras veces se inmiscuye en detalles que sería mejor confiar a los Estados miembros y a las regiones', señala textualmente la Declaración en el capítulo dedicado al 'desafío democrático de Europa'. Esta referencia ya estaba incluida en el borrador que Verhofstadt envió a todas las capitales europeas en noviembre y, a pesar de que no gustó nada al Ejecutivo español, se ha mantenido hasta el final.

'¿No haría falta dejar de manera más explícita la gestión cotidiana y la ejecución de la política de la Unión a los Estados miembros y, ahí donde sus Constituciones lo prevean, a las regiones?'. Es la segunda referencia a las regiones. En este caso, Aznar sí logró ayer introducir la cuña 'ahí donde sus Constituciones lo prevean', frase que no figuraba en las versiones anteriores.

'La distribución interna de competencias en cada Estado tiene que decidirlo el ordenamiento constitucional de cada cual, y las referencias que hay a las competencias de las regiones en la Declaración parten siempre de la base constitucional de cada uno. Se trata de constatar el hecho de que hay Constituciones distintas con poderes para las regiones también distintos. Desde ese punto de vista, no se le plantea ningún problema al Gobierno español', explicó el ministro español de Exteriores, Josep Piqué.

Pero la principal discrepancia se planteó en la tercera referencia, relativa a los observadores que acudirán a la convención sobre el futuro de la UE. En la versión inicial se indicaba que acudirían, 'en nombre del Comité de las Regiones, tres representantes de regiones y ciudades y otros tres de regiones con capacidad legislativa'.

De facto, esta referencia suponía una bomba de profundidad contra ese Comité de las Regiones, en el que ahora están representadas esas regiones con poder legislativo, pero que ya han creado un foro propio alternativo, en el que participan las autonomías dirigidas por el PSOE y por nacionalistas. Y además, ese comité resultaba dinamitado cuando el PP está a punto de colocar como presidente del mismo a Eduardo Zaplana, presidente de la Comunidad Valenciana.

Por eso, para Aznar resultaba vital cambiar radicalmente ese punto. Y lo hizo. El texto final dice que habrá seis observadores del Comité de las Regiones, 'a designar por el propio Comité de las Regiones entre las regiones, las ciudades y las regiones con capacidad legislativa'. Pero para Aznar sólo fue una victoria parcial, porque lo cierto es que el debate sobre el papel de las regiones es ya inevitable.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 16 de diciembre de 2001