Sergio Fajardo escoge a Edna Bonilla como su fórmula vicepresidencial
La profesora de la Universidad Nacional fue secretaria de Educación de la Alcaldía de Claudia López en Bogotá


El candidato presidencial Sergio Fajardo ha anunciado este jueves que su compañera de fórmula será Edna Bonilla, académica y exsecretaria de Educación de Bogotá. Ha reconocido que no es tan conocida por la opinión pública, pero se ha mostrado confiado de que ha sido una buena elección para reforzar su mensaje de diálogo y conciliación en medio de una campaña polarizada entre la izquierda y la derecha. “Ustedes se van a dar cuenta de la persona que escogí para romper con los extremos. Es alguien que sabe construir puentes y no trincheras”, ha destacado en declaraciones a la prensa en la entrada del campus de Bogotá de la Universidad Nacional, de la cual ambos han sido profesores. “Apenas Colombia vea la dimensión de esta mujer, van a ver por qué somos el equipo ganador”.
Bonilla ha explicado que fue ella quien escogió la Universidad Nacional para hacer el anuncio y que lo hizo “por lo que significa la educación para este país”. “A los profesores se nos mete en la cabeza ese concepto de las ‘trayectorias educativas’. Y a uno le preguntan qué es eso. Y es que un niño o niña tenga la oportunidad de pasar por un colegio que lo haga feliz y después tenga esta oportunidad que yo tuve”, ha comentado, en referencia a su formación en la principal casa de estudios del país como contadora y luego doctora en Estudios Políticos. Fajardo, por su parte, ha enfatizado que pondrán la educación como una de sus prioridades, retomando una de sus tradicionales banderas. “Llegaremos a todos los niños y niñas de Colombia, a jóvenes que no encuentran un camino”, ha señalado.
Ambos tienen trayectorias similares en cuanto a los nexos entre la academia y el sector público. Fajardo, al que se le conoce como El Profe, pasó de ser docente de matemáticas a ser alcalde de Medellín (2004-2008) y gobernador de Antioquia (2012-2016). “Nos dio cátedra a muchos de cómo ejercer el servicio público como ciudadanos”, ha señalado Bonilla, que llegó a la rueda de prensa con su esposo, Jorge Iván González, un reconocido economista heterodoxo que fue director del Departamento Nacional de Planeación (DNP) en el primer año y medio del Gobierno de Gustavo Petro. Fajardo, por su parte, ha destacado que su compañera de fórmula “ha sido ejemplar en todos los cargos en los que ha estado”: fue directora de la Caja de Vivienda Popular, secretaria de Hábitat en la Alcaldía del antiguo líder sindical Lucho Garzón (2004-2008) y secretaria de Educación de Claudia López (2020-2023) en Bogotá.
El último cargo público de Bonilla fue ese, en el equipo directivo de la otra candidata de centro a la Presidencia. Como secretaria de Educación, se destacó por garantizar 40.000 nuevos cupos en educación superior mediante el programa Jóvenes a la U. También por impulsar el multilingüismo en los colegios públicos y conseguir que 10 de ellos tuvieran bachillerato internacional. Durante la rueda de prensa, Fajardo ha negado que su elección tenga que ver con López. “Escogí a Edna por la calidad que representa, no por una rivalidad. Nos conocemos hace muchos años”, ha comentado. A Bonilla, en tanto, le han preguntado por qué no fue a la campaña de su antigua jefa. “Creo en el centro político como opción, que Colombia necesita dejar de hablar de los extremos. Y efectivamente Claudia López, por quien solo tengo palabras de afecto y gratitud, forma parte de este centro político”, ha respondido.

En los últimos años, la candidata vicepresidencial ha mantenido una columna quincenal en la revista Cambio. Desde allí, le ha hecho seguimiento a la política educativa del Gobierno. Ha valorado medidas como los aumentos presupuestales y el crecimiento de las matrículas de prejardín y jardín. Por otro lado, ha sido crítica de aspectos como la desfinanciación del instituto de créditos ICETEX y la intervención para evitar el nombramiento de José Ismael Peña como rector de la Universidad Nacional. Ha expresado sus dudas sobre la metodología que utiliza el Gobierno para medir la ampliación de cupos en la educación superior y la sostenibilidad a largo plazo de la gratuidad para gran parte de los estudiantes de las universidades públicas.
En sus declaraciones de este jueves, Bonilla ha prometido que trabajará con las instituciones privadas, en una crítica velada a la falta de diálogo del Ejecutivo con este sector. Fajardo, por su parte, ha asegurado que resolverá “la catástrofe” del sistema especial de salud de los maestros, que enfrenta casos de corrupción y el aumento de quejas por la deficiente prestación de servicios.
El tercer intento
Esta es la tercera postulación presidencial de Fajardo, un político mesurado y conciliador que se mantuvo al margen de las consultas interpartidistas del domingo. Hasta hace unos meses, era uno de los tres candidatos más fuertes: encabezaba las encuestas en el centro político con alrededor del 8% de intención de voto y se consolidaba como la opción más sólida para una tercería frente al izquierdista Iván Cepeda y al ultraderechista Abelardo de la Espriella. Parecía que el tercer intento, luego de quedar tercero en 2018 y cuarto en 2022, podía ser el ganador ante la posibilidad de llegar a sectores más amplios que sus rivales en una hipotética segunda vuelta. “He aprendido del pasado. Este es un nuevo Fajardo, uno que va a ganar”, aseguraba a este periódico en diciembre.
Sin embargo, el camino ha sido cuesta arriba. Sus rivales de izquierda y derecha han ganado terreno en una campaña dominada por la polarización y el centrista no ha logrado marcar agenda. Los aspirantes que lideran los sondeos han ignorado sus peticiones de debatir. Los últimos sondeos muestran que el exalcalde de Medellín retrocede: su intención de voto ronda el 5% y pierde la tercería en manos de la senadora uribista Paloma Valencia, que ganó la consulta de la derecha el domingo. López, con la que rechazó ir a unas primarias de centro, comenzó a aparecer por encima de él en algunas encuestas. Se mantiene la incógnita sobre el liderazgo del sector: la exalcaldesa de Bogotá obtuvo visibilidad por las consultas del domingo, pero cosechó muchos menos votos de lo que esperaba (unos 575.000).
Fajardo y Bonilla han reiterado este jueves su mensaje de diálogo para enfrentar la polarización. “Ha hecho carrera que para destacarse hay que gritar, maltratar, insultar, agredir. Lo que nosotros queremos es enfatizar la decencia, la dignidad, trabajar con otras personas”, ha comentado el aspirante presidencial. Bonilla ha sumado una dosis de optimismo: “Vamos a construir a través del disenso y la excusa respetuosa (...). Vamos a ganar y le vamos a demostrar a Colombia que el futuro es ya, y que construimos las mejores alternativas para este país”.
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