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LA CRISIS ARGENTINA

Argentina evita el pánico financiero en el primer día de bloqueo de las cuentas bancarias

La Bolsa de Buenos Aires avanza un 6% y disminuye levemente el riesgo a la suspensión de pagos

Buenos Aires
Argentina logró ayer evitar el pánico. Fue la primera jornada de las 90 hábiles en las que los argentinos no podrán retirar más de 250 pesos (42.000 pesetas) por semana y el país no sólo logró evitar el caos sino también conseguir un leve respiro. La Bolsa de Buenos Aires llegó a avanzar un 6,07% al cierre de la sesión y el repunte del mercado suramericano amortiguó las pérdidas de la Bolsa española, que al cierre retrocedió sólo un 0,69%. A pesar de la tranquilidad, los argentinos se enfrentan a muchos problemas con las restricciones que el Gobierno les ha impuesto para evitar la bancarrota del sistema bancario. El fantasma de la confiscación de ahorros y la devaluación no se aparta de la mente de los argentinos.

La relación entre el sistema financiero y la sociedad argentina rechinaba ayer por los cuatro costados como un tren en marcha obligado a frenar y cambiar de vía para evitar que descarrile definitivamente. Los bancos extendieron su horario, en un intento por hacer frente a la reacción de los ciudadanos a las restricciones impuestas este fin de semana por el Gobierno a la retirada de efectivo para evitar la fuga de capitales. Desde el sábado, los argentinos sólo pueden retirar de sus cuentas 250 pesos o dólares por semana. Pese a las molestias, los enfados y el malestar, el país en su conjunto evitó el pánico.

Los bancos extendieron su horario de atención al público y se convirtieron en consultorios económicos, oficinas receptoras de quejas contra el Gobierno y hasta en salas de guardia para la atención terapéutica de personas con sus emociones alteradas. El extremo fue el suicidio, ante varios periodistas, de un joven de 27 años desesperado por no poder hacer frente a sus deudas.

Dificultades en los cajeros

El Ejecutivo se vio obligado a habilitar de urgencia una línea telefónica gratuita a la que se podía acudir para preguntar directamente a los expertos del Ministerio de Economía. Los programas de radio de la mañana eran a su vez centros de orientación para miles de ciudadanos desorientados que les consultaban. El domingo por la noche el ministro de Economía, Domingo Cavallo, alivió en parte el drama de los jubilados y pensionistas, al excluir las magras retribuciones que les depositan en cajas de ahorro de las nuevas medidas.

En Buenos Aires, la capital del país, no se conseguían casi cajeros automáticos con fondos después de que fueran vaciados durante el fin de semana. Los portavoces de los bancos prometieron que anoche volverían a operar normalmente y justificaron la demora en reponer el dinero con la excusa de que debían adaptar los ordenadores a las nuevas disposiciones del decreto que firmó el presidente Fernando de la Rúa. Si la situación se normaliza hoy, los clientes podrán retirar fondos hasta la cantidad permitida, considerando como una semana los siete días que van de lunes a domingo. Los bancos más importantes ofrecieron abrir cajas de ahorro sin coste para los clientes y cambiaban hasta 10.000 pesos por dólares sin cobrar comisiones. El pasado viernes, cuando los rumores sobre la supuesta devaluación del peso y la versión de que se congelarían los depósitos a plazo fijo o en cuentas corrientes provocaron el estado de pánico, el dólar se cambiaba por encima de la paridad uno a uno con el peso que impone la Ley de Convertibilidad. En las llamadas cuevas del centro comercial de Buenos Aires se vendieron dólares a 1,10 pesos.

El portavoz del Gobierno, Juan Pablo Baylac, dijo que las medidas van "contra los especuladores, los consultores internacionales que apostaron a la devaluación del peso y ahora la quieren forzar para justificarse antes sus clientes, a los que les hicieron invertir mucho dinero en la compra de dólares a futuro". Según Baylac, "es una batalla que se libra día a día, si ganan ellos no pierde el Gobierno, pierde el país. Y ya es hora de que alguna vez pierdan ellos".

El indicador de riesgo, que mide la sobretasa para las inversiones en Argentina, bajaba unos 300 puntos desde los casi 3.500 que alcanzó el pasado viernes y la Bolsa de Buenos Aires avanzó hasta un 6,07%. La recuperación del mercado bonaerense amortiguó las pérdidas de la Bolsa de Madrid, que se dejó un 0,69%. El presidente Fernando de la Rúa y el ministro de Economía, Domingo Cavallo, quisieron tranquilizar a la población al asegurar que no se confiscarán los ahorros ni se obligará a canjearlos por deuda pública, como ocurrió en 1989. "Se está resguardado el patrimonio, los ahorros y los depósitos de todos", afirmó De la Rúa. Tanto él como Cavallo hablaron al país el pasado domingo por la noche para explicar por qué se habían tomado las medidas y cómo funcionarían en la vida cotidiana. El jefe del Estado dijo que el pasado viernes, cuando culminaba la primera etapa del canje de unos 50.000 millones de dólares en deuda pública por títulos a menor interés, que permitirán un ahorro de 3.500 millones de dólares el próximo año, "Argentina fue víctima de un ataque especulativo".

La fuga de depósitos de la última semana se estimaba entre 700 y 800 millones de dólares. Cavallo dijo que las medidas de emergencia durarán 90 días.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de diciembre de 2001