Una propuesta de consenso desbloquea la negociación en la cumbre del clima
Japón mostró durante las conversaciones en Marraquech la postura más reticente a un pacto
El último esfuerzo negociador en la Cumbre del Clima de Marraquech permitió esta madrugada cerrar los detalles para llegar a un acuerdo sobre la aplicación del Protocolo de Kioto de reducción de gases de efecto invernadero. Tras una tensa jornada, en la que se hizo patente la escasa disponibilidad para salvar escollos de los países del llamado Grupo Paraguas (sobre todo Canadá, Japón, Australia y Rusia), se produjo la convergencia de estos últimos con la UE y los países en vías de desarrollo y se alcanzó un pacto global que, a las dos y media de la madrugada, seguía pendiente de la ratificación plenaria.
El documento, muy blando para la Unión Europea, se refiere al Protocolo de Kioto escuetamente en un par de líneas, indicando que "se toma nota de las decisiones contenidas en el Acuerdo de Marraquech (caso de aprobarse por fin) abre la vía hacia el calendario de entrada en vigor del Protocolo de Kioto". EE UU, participante en la cumbre como miembro de la Convención aunque ha rechazado el Protocolo, quería una alusión mínima a éste.


























































