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Agustín Ibarrola concibe sus 'cubos de la memoria' como una creación total

Se abre al público la obra del artista en el puerto asturiano de Llanes

Agustín Ibarrola (Bilbao, 1930) define su nueva actuación al aire libre, Los cubos de la memoria, realizada sobre los grandes bloques de hormigón de la escollera de defensa del puerto marítimo de Llanes (Asturias), como 'una creación plena, total' y como 'una obra abierta', 'totalmente vanguardista', porque rompe las fronteras entre pintura y escultura y la distinción entre arte figurativo y no figurativo; innova un paisaje y un universo inéditos, independientes del entorno, sobre una construcción de ingeniería -el dique del puerto-, que le ha obligado 'a revisar conceptos artísticos históricos e internacionales', y en el que plasma 'ideas múltiples, dispersas y variadas', con 'contenidos plurales'.

La obra de Ibarrola en Llanes se abrió ayer al público. Acudieron miles de personas y se anunció que la entrada será libre hasta el domingo. Posteriormente, se accederá por grupos que hayan solicitado previamente la visita.

Ibarrola postula en Llanes que la línea ya no es un hecho aislado y cerrado en un único plano, sino que se construye en la discontinuidad de caras anexas de prismas distintos. Ibarrola, que ha concluido la primera fase del proyecto, la actuación en el refuerzo sur del espigón, acometerá el verano próximo la cara norte, a mar abierto.

La obra, de fortísimo cromatismo, luminoso y jovial, reconstruye con una rica simbología la memoria histórica y ancestral de Llanes, que acaba enlazando en un discurso no líneal desde los vestigios prehistóricos del territorio a las tendencias más modernas del arte. Ibarrola, en la presentación de la obra el mes pasado, estimó el valor mercantil de la primera fase ahora concluida en 3.000 millones de pesetas a precios de mercado, a razón de 25 millones de pesetas por cada uno de los 120 bloques sobre los que ha actuado hasta el momento. El coste de la obra en su conjunto, que estará acabada en octubre de 2002, ha sido presupuestado en 42 millones de pesetas.

'Ésta es una obra de alta investigación', asegura Agustín Ibarrola. 'He trabajado con conceptos históricos que me he visto obligado a revisar. Aquí la interactividad con el espacio plástico ha sido más profunda de lo que habíamos realizado antaño los integrantes del Equipo 57. Esta obra supera con creces todas las mías anteriores'. El artista se ha enfrentado a una superficie inédita: los grandes bloques de entre 30 y 60 toneladas de peso, que sirven de refuerzo al dique del puerto de Llanes y sobre los que ha estado trabajando, a sus 71 años, con un reducido equipo de colaboradores, en jornadas maratonianas durante tres meses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de noviembre de 2001