Trump despide a Kristi Noem como responsable de su política migratoria tras la muerte de dos estadounidenses en Minneapolis
El presidente anuncia la primera baja de su Gabinete, que sustituye por el senador por Oklahoma Markwayne Mullin. Ocupará el puesto a partir del 31 de marzo


La ofensiva migratoria de Donald Trump tendrá un nuevo rostro. El presidente de Estados Unidos ha anunciado este jueves que ha destituido a Kristi Noem del cargo de secretaria de Seguridad Nacional. El republicano ha comunicado que el senador Markwayne Mullin, de Oklahoma, ocupará el puesto al frente del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) a partir del 31 de marzo.
El cese de la funcionaria, la primera baja del Gabinete de Trump, se produce después de la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en Minneapolis a manos de agentes migratorios y mientras el departamento se encuentra sin financiación por un desacuerdo entre republicanos y demócratas sobre las reglas que deben regir su funcionamiento.
Lo ha hecho saber el mandatario en una publicación en su red social, Truth: “Me complace anunciar que el muy respetado senador estadounidense del gran Estado de Oklahoma, Markwayne Mullin, asumirá el cargo de secretario de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos a partir del 31 de marzo de 2026”. A Noem le da el premio de consolación de ser Enviada Especial para el Escudo de las Américas. Trump se refiere a la nueva “Iniciativa de Seguridad en el Hemisferio Occidental”, cuya puesta de largo será el próximo sábado en Doral (Florida), con la presencia de Trump.

A continuación, el presidente hace un panegírico de Mullin y un homenaje a sí mismo. “Tras 10 años en la Cámara de Representantes de Estados Unidos y tres en el Senado, Markwayne ha realizado una labor excepcional representando al maravilloso pueblo de Oklahoma, donde gané en 77 de los 77 condados en 2016, 2020 y 2024. [Es] Un guerrero MAGA [por Make America Great Again] y ex luchador profesional invicto de artes marciales mixtas. Markwayne se lleva muy bien con la gente y posee la sabiduría y el coraje necesarios para impulsar nuestra agenda de ‘Estados Unidos Primero”, escribe el presidente, en referencia al ideal trumpista.
“Como el único nativo americano en el Senado, Markwayne es un defensor excepcional de nuestras increíbles comunidades tribales. Markwayne trabajará incansablemente para mantener nuestra frontera segura, detener la delincuencia migratoria, los asesinos y otros delincuentes que ingresan ilegalmente a nuestro país, acabar con el flagelo de las drogas ilegales y hacer que Estados Unidos vuelva a ser seguro. Markwayne será un excelente secretario de Seguridad Nacional”, añade el mandatario.
El cambio en la jefatura del Departamento de Seguridad Nacional, del que depende el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (el temido ICE), el brazo ejecutor de la campaña contra la inmigración emprendida por la Casa Blanca, se produce después de varios meses de controversia y críticas por el manejo de Noem. La funcionaria ha sido la responsable de hacer cumplir con la polémica agenda del presidente, incluyendo su meta de llevar a cabo la “mayor deportación de la historia” y las violentas detenciones de migrantes.

Por su parte, Noem ha respondido a la noticia de su despido con un mensaje en X en el que ha agradecido al presidente por su nuevo nombramiento como Enviada Especial para el Escudo de las Américas y ha expresado su deseo de trabajar “estrechamente” con Marco Rubio y Pete Hegseth, secretarios de Estado y Defensa, respectivamente, “para desmantelar a los cárteles que han inundado nuestro país con drogas y han matado a nuestros hijos y nietos”.
“El Hemisferio Occidental es absolutamente crítico para la seguridad de Estados Unidos. En este nuevo cargo, podré construir sobre las alianzas y la experiencia en seguridad nacional que forjé durante los últimos 13 meses como secretario de Seguridad Nacional”, ha escrito, antes de presumir de los “avances históricos” que logró al frente del DHS, entre los que ha destacado la salida del país de “tres millones de inmigrantes ilegales”.
Los llamamientos para que Noem fuera destituida han ido aumentando desde principios de enero, cuando agentes del ICE mataron a tiros a una ciudadana estadounidense en Minneapolis que se manifestaba contra el megaoperativo migratorio lanzado en el Estado de Minnesota, que llegó a sumar más de 3.000 agentes. La muerte de Renee Good, madre de familia y poeta de 37 años, desató protestas en todo el país. Tras el incidente, Noem defendió las acciones del agente involucrado, al igual que hizo el resto de la Administración Trump, y tildó a Good de “terrorista doméstica”.
Apenas dos semanas después, agentes de la Patrulla Fronteriza, otra agencia migratoria dependiente del Departamento de Seguridad Nacional, mataron a disparos a un segundo ciudadano estadounidense, Alex Pretti, también en Minneapolis. Aunque ambos sucesos quedaron grabados por testigos en videos que ponían a prueba la versión oficial de los hechos, en el caso de Pretti, Noem repitió la misma acusación que lanzó contra Good y culpó a la víctima de su muerte.
Apoyo para su final
Entre tanto, fue aumentado el apoyo, particularmente entre el Partido Demócrata, pero también entre los republicanos, para su destitución. Según informan medios nacionales, en las últimas semanas esos llamamientos empezaron a venir desde dentro de la propia Administración de Trump. De acuerdo a un reporte del medio Politico, el “zar de la frontera” de Trump, Tom Homan, fue uno de los que presionó para forzar su salida. Trump envió a Homan a Minneapolis el mes pasado para intentar controlar la crisis que las tensiones en la ciudad por las dos muertes habían supuesto para su Gobierno. El pasado 12 de febrero, anunció que la operación migratoria en Minnesota había “concluido”.
Finalmente, la paciencia del presidente parece haber llegado a su límite esta semana. Noem compareció ante el Senado el martes. La intervención fue polémica. No solo porque se negó a disculparse por haber llamado “terroristas” a Good y Pretti, sino porque aseguró que el presidente había aprobado unos anuncios televisivos en los que se gastaron más de 200 millones de dólares para promover su nominación y luego su labor como secretaria de Seguridad Nacional desde hace un año. En declaraciones a la prensa nacional, la Casa Blanca ha desmentido que Trump hubiese dado luz verde a esa campaña publicitaria; de hecho, consideran que Noem, que antes de secretaria del DHS fue gobernadora de Dakota del Sur, se aprovechó de su posición para prepararse para una futura carrera política.
Además, el despido de Noem se da en un momento en el que el Departamento de Seguridad Nacional se encuentra sin fondos. Su presupuesto acabó a mediados de febrero después de que los demócratas en el Congreso se negaran a aprobar un nuevo paquete de financiación para la agencia sin que antes se reformara el ICE y se impusieran límites a sus agentes. La Casa Blanca, por su parte, no ha estado dispuesta a hacerlo, y las negociaciones llevan semanas bloqueadas.
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