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Sharon permitirá hoy el encuentro de Peres y Arafat tras nuevas presiones de EE UU

El primer ministro se niega a recibir a Straw por aludir a la causa palestina en su viaje a Irán

Las presiones diplomáticas de EE UU han conseguido desbloquear el diálogo entre israelíes y palestinos. Si no hay ningún contratiempo más, el ministro de Exteriores Simón Peres y el presidente Yasir Arafat se reunirán hoy en Gaza, en un nuevo intento por desactivar la Intifada y regresar al proceso de paz. La reunión entre Peres y Arafat está fijada para las 9.30 en el aeropuerto internacional de Gaza, uno de los principales símbolos de la mancillada autonomía palestina, ya que el tráfico aéreo se encuentra paralizado desde hace varios meses, como represalia israelí a la Intifada.

La cumbre, que ha venido siendo preparada en los últimos días por asesores del Gobierno palestino e israelí, deberá permitir la reactivación de los planes elaborados por el jefe de los servicios secretos estadounidense, George Tenet, y la Comisión Internacional Mitchell, que contemplan el retorno escalonado a la normalidad y la reanudación al proceso de paz.

Paradójicamente los dos planes de pacificación -Tenet y Mitchell- , que la Administración Bush tiene ahora tanto interés en hacer cumplir, constituyen la principal herencia diplomática que el presidente Bill Clinton dejó en Oriente Próximo antes de abandonar el pasado enero la Casa Blanca.

El anuncio de la celebración de este encuentro ha provocado la ira de los sectores radicales nacionalistas palestinos que reclaman punto final a las negociaciones con Israel y reivindican la continuación de la Intifada hasta conseguir la expulsión de las tropas y colonos de los territorios. Las cúpulas de estos grupos radicales, la mayoría de los cuales tienen sus órganos de dirección en Damasco, presionaron ayer al presidente sirio Bachar El Assad para que suspendiera el encuentro que tenía programado con Yasir Arafat, y que iba a suponer la reconciliación histórica entre Siria y el máximo dirigente de la OLP. El Gobierno sirio canceló el encuentro con Arafat en el último minuto.

Por su parte, Ariel Sharon protagonizaba ayer una nueva pataleta diplomática, al negarse a recibir al ministro británico de Exteriores Jack Straw, en represalia por unas declaraciones que había efectuado a la prensa iraní. El ministro había asegurado que "uno de los factores que ayudan a fomentar el terrorismo es la cólera que numerosos pueblos de la región han ido experimentando a causa de los acontecimientos en Palestina desde hace años". La rabieta de Sharon quedó desactivada a media mañana, después de que Blair le telefoneara y el primer ministro israelí aceptara, por fin, recibir a Straw.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de septiembre de 2001