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IMPACTO EN LOS MERCADOS

La aviación internacional intenta cerrar un pacto global sobre seguridad

El acuerdo para ampliar los seguros no tiene coste para el Estado

La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), dependiente de Naciones Unidas, va a convocar una conferencia internacional con el objetivo de consensuar un plan de acción contra el terrorismo que puede incluir sanciones para los países que no acaten las medidas. Por su parte, el Gobierno español prepara un decreto ley que plasme el acuerdo alcanzado con las aerolíneas para ampliar la cobertura de los seguros y que, salvo que se produzca un accidente por guerra o terrorismo, no tiene coste para el Estado.

El sistema aeronáutico internacional está decidido a hacer todo lo posible para asegurar que no se vuelvan a producir atentados como los cometidos el 11 de septiembre en Nueva York y Washington y recuperar la confianza del público en la seguridad de la aviación comercial.

La 33 asamblea de la Organización de la OACI, que se inició ayer en Montreal, va a decidir la convocatoria de una conferencia internacional en la que se consesuen una serie de medidas de seguridad para hacer frente al terrorismo, entre las que no se descartan aplicar sanciones contra los países miembros que no pongan celo en combatir adecuadamente el fenómeno terrorista.

Él debate sobre la seguridad aérea también implica a los fabricantes. El presidente de Boeing, Phil Condit, aseguró ayer que es un deber para su compañía construir aviones más seguros.

En España, el director general de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea, Pedro Argüelles, aseguró ayer que el ente público está realizando una auditoría sobre la situación de la seguridad de las instalaciones nacionales, con el fin de aumentar las medidas de protección en los aeropuertos.

El alza de las primas de seguros ha motivado que el Gobierno llegara a un acuerdo con las compañías aéreas para ampliar la cobertura por riesgo de guerra o terrorismo durante el próximo mes. Con el fin de instrumentar dicho acuerdo, el Ejecutivo aprobará un decreto-ley, previsiblemente este viernes en que se contengan las medidas de ese pacto, que ayer entró en vigor provisionalmente.

En caso de accidente

El acuerdo no supone en principio ningún coste para el Estado, salvo en el infortunado caso que se produjera un accidente por las citadas causas de terrorismo o conflicto bélico, en el que Gobierno se haría cargo de indemnizaciones de hasta 2.000 millones de dólares, según fuentes del Ejecutivo.

La prima que recibirá como contraprestación el Consorcio de Compensación de Seguros (0,25 dólares por pasajero en siniestros de hasta 750 millones de dólares y 0,5 dólares hasta 2.000 millones de dólares) debe ser reembolsada por las aseguradoras que, a su vez, la cargan a las compañías aéreas y, sucesivamente, éstas la repercuten en los billetes.

Con todo, se trata de una prima "simbólica", puesto que, de no haber mediado el acuerdo, ninguna aseguradora se hubiera hecho cargo de este tipo de riesgos "a ningún precio", según las mismas fuentes.

No obstante, el acuerdo, aunque ha eliminado la amenaza inmediata de paralización del tráfico aéreo, no ha servido para acallar las protestas del sector. Spanair, la tercera compañía española, aseguró ayer que los billetes subirán "irremediablemente" si el Gobierno no compensa a las compañías por el incremento de las primas de seguros (al margen de las que cubren riesgos de terrorismo y guerra) previsto para el próximo 1 de octubre, según indicó el subdirector de la empresa, Eduardo Aranda.

En el resto de la UE, compañías como la alemana Lufthansa han anunciado que elevarán las tarifas hasta en 10 dólares (1.800 pesetas) por billete debido al aumento de los costes de seguridad, por la aplicación de medidas como las cabinas especiales para los pilotos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de septiembre de 2001