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CAMBIO PRESIDENCIAL EN PERÚ

Alejandro Toledo asume la presidencia de Perú

El nuevo presidente peruano propone que los países andinos congelen la compra de armamento

Alejandro Toledo, de 55 años, asumió ayer su cargo de presidente de Perú tras haber derrotado, en la segunda vuelta electoral celebrada el pasado 3 de junio, al ex presidente Alan García. Como primera medida, anunció 'la reestructuración integral de todas las Fuerzas Armadas y policiales'. Representantes de medio centenar de países, entre ellos el príncipe Felipe, asistieron a las ceremonias de toma de posesión, protegidas por 23.000 policías. Toledo, de origen indio, se trasladará hoy a Machu Pichu para agradecer a los dioses incas su victoria. Mientras, los jueces y fiscales siguen tratando de arrancar al ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos confesiones sobre la corrupción durante la etapa anterior.

Investido con la banda presidencial, Alejandro Toledo, de 55 años, anunció ayer como nuevo jefe de Estado de Perú 'la reestructuración integral de todas las Fuerzas Armadas y policiales' para lograr su modernización y recuperar su dignidad. En un discurso a la nación pronunciado ante el Congreso en pleno y mandatarios de 19 países, el nuevo presidente comprometió a todo su Gobierno en una lucha frontal para crear empleo, combatir la pobreza y la corrupción. Los actos de traspaso de poderes concluirán hoy en la ciudadela de Machu Pichu, con una ceremonia inédita en la que Toledo simbolizará la identidad andina en el nuevo Gobierno. Por primera vez en la historia Perú tiene un presidente de origen indio que procede de los sectores más humildes.

La reforma militar es de importancia capital en el país andino, después de una década en la que las instituciones militares y policiales estuvieron al servicio del poder político, y su imagen fue mancillada por el jefe del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) y asesor presidencial, Vladimiro Montesinos. Toledo recordó ayer el nombramiento de ministros civiles al frente de los ministerios de Defensa e Interior y del SIN, que siempre habían estado bajo la tutela de los militares.

En el primer mensaje a sus conciudadanos reiteró que el eje central de su Gobierno será la lucha contra la pobreza y la creación de empleo. El turismo será una de sus herramientas y se comprometió a elevar la cifra anual de visitantes a Perú de los 600.000 actuales a tres millones cuando concluya su mandato dentro de cinco años.

Lucha contra la corrupción Prometió ser 'implacable a la hora de luchar contra la corrupción que envenena el alma de nuestro país', felicitó a los jueces, fiscales y procuradores valientes que resistieron las embestidas de la dictadura en el poder judicial y otros poderes del Estado, y anunció el nombramiento de una autoridad de alto nivel, que contará con amplios recursos, para investigar todos los casos de corrupción que se hayan producido en Perú. Una prolongada ovación resonó en la sala de sesiones del Congreso. En este mismo capítulo, el nuevo presidente nombrará también una autoridad de alto nivel que dependa de la Presidencia de la República, para luchar con firmeza contra el narcotráfico y el lavado de dinero. Otro importante anuncio fue su compromiso de institucionalizar la recientemente creada Comisión de la Verdad para esclarecer y reparar las graves violaciones de derechos humanos durante la guerra interna que padeció Perú durante más de una década. Dijo que los miembros de dicha comisión tendrán plena autonomía y recursos para trabajar y, lo más importante, sus recomendaciones tendrán carácter vinculante para el Estado. 'Un país sin memoria histórica, que no aprende de su pasado, no puede avanzar hacia el futuro', afirmó. En un intento de exhibir una inequívoca vocación pacifista se dirigió a los 12 presidentes y otros mandatarios invitados, para proponer la firma de un pacto entre todos los gobiernos para congelar la compra de armas ofensivas en toda la región. En el campo económico, Toledo puso énfasis en la ayuda a la pequeña empresa -anunció un línea de crédito de 50 millones de dólares (9.600 millones de pesetas)-, mencionó la creación de un viceministro para este área, y subrayó la importancia de la puesta en marcha de una mesa de países donantes, auspiciada por España y Francia, que se reunirá en Madrid el próximo septiembre.

'Seré el presidente de todos los peruanos y de todas las sangres. Quiero cerrar heridas, no quiero revanchismo. Abro mis brazos a todos los peruanos y vuelvo a extender mi mano para caminar todos juntos por el cambio'. Con estas palabras concluyó el primer discurso de Toledo como presidente, que recibió un estruendoso aplauso y el grito '¡moralización!', coreado desde las tribunas del Congreso.

Nacido en el seno del departamento andino de Ancash, uno de los más pobres del país, Toledo logró a base de esfuerzo y terquedad su primera meta al lograr estudiar Economía en la Universidad de Stanford (California). Ayer cumplió su gran sueño de alcanzar la Presidencia de la República, dos años después de iniciar una cruzada contra el régimen corrupto de Alberto Fujimori y su siniestro asesor, Vladimiro Montesinos. Un monumental fraude electoral impidió su proclamación como presidente el año pasado. La tramposa investidura de Fujimori fue rechazada en la calle con una amplia movilización de protesta denominada como Marcha de los Cuatro Suyos, que el 28 de julio del 2000 terminó en una dramática jornada que costó la vida a seis ciudadanos, a causa de la acción provocadora de agentes del antiguo régimen. Toledo rindió ayer homenaje a aquellas víctimas que murieron abrasadas en el Banco de la Nación, en Lima.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de julio de 2001