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LA ESTELA DE LA CUMBRE DEL G-8

El Papa aboga ante Bush por una mejor distribución de la riqueza

El presidente estadounidense, George W. Bush, fue recibido ayer en la localidad de Castelgandolfo por Juan Pablo II, en un clima de distensión y calma que contrastaba con los acontecimientos vividos durante el fin de semana en Génova.

En su discurso de recibimiento, el Papa recordó que un mundo global debe ser un mundo solidario, una 'revolución de las oportunidades que acorte las distancias entre ricos y pobres'. El Pontífice agregó que, 'con una vibrante cultura de la vida, Estados Unidos puede mostrar al mundo el camino hacia un futuro verdaderamente humano'. Por su parte, Bush agradeció al Papa por haber dado 'un extraordinario impulso de libertad a nuestro tiempo', refiriéndose claramente a la caída del bloque soviético. Y reiteró su admiración por Wojtila: 'Por haber mostrado al mundo que el poder de la verdad puede vencer al mal'.

Después, ambas personalidades mantuvieron una conversación a puerta cerrada que se desarrolló por espacio de 25 minutos, durante los cuales el Pontífice se asomó por algunos instantes al balcón y mostró a Bush el lago y el panorama circundante.

Por la tarde, en una conferencia de prensa en el palacio romano de Villa Panphili, Bush señaló que el encuentro con Juan Pablo II le causó una profunda impresión. En la entrevista, el Papa manifestó su interés por evitar que se sigan practicando en Estados Unidos experimentos con embriones humanos. 'No me sorprendí de su interés', reconoció Bush, y añadió: 'Lo tendré presente cuando deba tomar mis decisiones'. En concreto, Juan Pablo segundo aseguró ante Bush que la 'agresión contra la vida en el útero' continúa con otros males, 'como son la eutanasia, el infanticidio y la creación de embriones humanos para uso de investigación y que después son destruidos'.

El mandatario estadounidense comentó además que el Papa había querido conocer detalles de su encuentro con el presidente ruso, Vladímir Putin.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de julio de 2001