Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Parlamento de Indonesia destituye al presidente Wahid y pone en su lugar a la hija de Sukarno

Megawati Sukarnoputri asume la jefatura del Estado con el apoyo mayoritario de los partidos

La Asamblea Consultiva del Pueblo, máximo órgano legislativo de Indonesia, votó ayer por abrumadora mayoría a favor de la destitución del presidente, Abdurrahman Wahid, por incompetencia y corrupción, tan sólo 21 meses después de que éste se convirtiera en el primer líder democráticamente elegido en más de 30 años. Fue inmediatamente reemplazado por la vicepresidenta, Megawati Sukarnoputri, hija de Sukarno, fundador de Indonesia y su primer presidente. Megawati, una antigua ama de casa taciturna, sale de la sombra para convertirse en la figura política más importante del país.

La decisión de derrocar a Wahid fue tomada horas después de que el presidente ordenara a las fuerzas de seguridad que cerraran el Parlamento, donde se iba a celebrar una sesión especial para destituirle. La policía y algunos sectores del Ejército se negaron a obedecerle y, en una extraordinaria demostración de fuerza en apoyo de los legisladores, docenas de carros blindados avanzaron hacia el complejo donde se halla la sede del legislativo y se unieron a 6.000 soldados que rodeaban el edificio.

Wahid, de 61 años, reaccionó desafiante, declarando a través de un portavoz que no abandonará su cargo porque considera el procedimiento 'ilegal' y asegurando que su decisión de disolver el Parlamento es una 'guerra santa' para salvar Indonesia. El presidente permaneció en el palacio presidencial toda la tarde y sólo salió durante unos instantes para saludar, vestido con bermudas, a tres centenares de partidarios congregados tras las rejas que protejen el edificio.

Los legisladores que han conducido el proceso de destitución señalaron que si Wahid sigue negándose a abandonar el poder, podrían ordenar su detención. 'Sus acciones contravienen claramente la Constitución', dijo Happy Bone Zulkarnaen, representante del partido Golkar, que fue fundado por el dictador Suharto y gobernó la nación durante 32 años. La Asamblea aprobó la destitución de Wahid por 591 votos a favor y ninguno en contra. En un discurso de siete minutos pronunciado tras jurar su cargo, la vicepresidenta instó a los indonesios a dejar a un lado sus diferencias y aceptarla como la nueva líder de la nación. 'Pido a los partidos que acepten este proceso democrático con sinceridad', dijo. '´Ésta es la voz del pueblo y debemos defenderla'. Megawati, vestida con la tradicional blusa blanca y un vestido unisex púrpura, señaló que hay que 'borrar todas las luchas entre nosotros, que sólo aumentan el dolor de la gente'.

'Traición contra Indonesia'

Los exasperados legisladores se reunieron en las horas precedentes para acelerar el proceso de destituir a Wahid y sustituirle por Megawati, que iba a durar varios días. La sesión de ayer comenzó poco depués de las ocho de la mañana y hacia las cinco de la tarde Megawati ya había jurado su cargo. Durante la sesión legislativa, los representantes de los partidos políticos del país se levantaron uno tras otro para condenar a Wahid y apelar a su destitución. 'Ha cometido alta traición contra la República de Indonesia', dijo Agus Tjondro Praytino, representante del partido de Megawati. 'Está muy claro que el presidente Wahid es un autócrata'. Otro legislador, Patrialis Akbar, del conservador Partido Musulmán, dijo que 'Wahid ha conducido al país al umbral de la destrucción'. 'Ha usado su poder arbitrariamente en un acto que sólo puede ser cometido por un dictador', dijo Patrialis; 'es una ironía que alguien que era un campeón de la democracia intente conservar su poder por medios no democráticos'. El Tribunal Supremo dictó una apresurada resolución para anular el estado de emergencia decretado por Wahid, asegurando que el presidente carece de autoridad para disolver la legislatura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de julio de 2001