'Dios salve a EE UU... y al resto del mundo'
En un ambiente festivo se manifestaron ayer unas 3.000 personas convocadas por el grupo de defensa de la naturaleza Amigos de la Tierra, ante el hotel Maritim de Bonn donde se celebra la cumbre de la Tierra. El plato fuerte de la concentración y la marcha previa desde el centro de la ciudad fue un gran bote salvavidas, de 30 metros de largo y seis de ancho, cuyo casco estaba formado por miles de tablas con inscripciones alusivas al cambio climático y a sus efectos, escritas por personas de más de 25 países.
El montaje final del bote salvavidas, bajo el lema No hundir el mundo, frenar el cambio climático, se realizó en una plaza céntrica de Bonn a primera hora de la mañana, donde fueron concentrándose los manifestantes, que guardaron un minuto de silencio en recuerdo de los trágicos sucesos del viernes pasado en Génova.
Ayer la manifestación transcurrió sin sobresaltos, con decenas de personas disfrazadas, una banda de música brasileña y decenas de pancartas alusivas a la defensa del medio ambiente y del Protocolo de Kioto. También se vieron muchos carteles, camisetas e insignias con lemas muy críticos contra EE UU por su rechazo del acuerdo internacional y exigiendo a los negociadores de la cumbre climática que tomen decisiones ya para frenar el cambio climático. Una gran pancarta proclamaba: Dios salve a EE UU... y al resto del mundo.
Esta concentración ha sido la única, hasta ahora, a la que se ha permitido el acceso a la zona acordonada por la policía alrededor del recinto de la conferencia. 'La construcción de nuestro bote salvavidas y la manifestación pacífica que lo ha acompañado es un símbolo importante de las esperanzas de millones de personas de todo el mundo por un resultado positivo en las conversaciones de Bonn', declaró ayer Amigos de la Tierra en un comunicado.
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