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La policía cree que el supuesto asesino de Pozuelo actuaba siempre solo

La Guardia Civil pidió, por segunda vez, la expulsión de Arcan hace tres meses tras robar un coche

Arcan, de 23 años, ha sido detenido siete veces en España. La primera fue el 15 de marzo de 1999 en la calle de Uruguay, en Toledo, tras ser sorprendido cuando conducía un Volkswagen Passat sustraído. Dentro del vehículo se hallaron un destornillador, unos alicates, un puñal y un teléfono móvil. 'Las herramientas clásicas', dice un policía, 'de un palquista', un ladrón que entra en las viviendas a través de ventanas y balcones. Antes de ser capturado, Arcan protagonizó una espectacular huida por los tejados y ofreció tenaz resistencia.

La comisaría de Toledo inició procedimiento de expulsión por estancia ilegal, pero el juez instructor decidió dejarlo en libertad con la obligación de comparecer cada 15 días en el juzgado. Nunca lo hizo. Además, el domicilio donde dijo vivir en Coslada (Madrid) resultó estar en una calle inexistente.

Arcan actuó solo y con el único móvil del robo, cuando en la madrugada del pasado miércoles asaltó el chalé de Pozuelo donde vivía el abogado Arturo Castillo, según insisten los investigadores. Castillo murió degollado, su esposa fue herida de bala, y la hija menor, de 15 años, fue agredida sexualmente por el intruso.

La Brigada Judicial no ha aclarado el origen del revólver con el que el supuesto homicida disparó contra el matrimonio Castillo. Pero sospecha que se trata de un arma cuyo robo no fue denunciado por el propietario por tenerla de forma ilegal y sin declarar. Las investigaciones, en cambio, han permitido ahora implicar al moldavo en el hurto de joyas y dinero en un chalé de Hoyo de Manzanares -el 9 de junio de 1999- y en la sustracción de un Ford Sierra en Zaragoza. Por este último hecho, ocurrido el pasado marzo, la Guardia Civil le detuvo en la carretera N-II, en el término de Gajanejos (Guadalajara). El instituto armado solicitó, por segunda vez, su expulsión de España, pero el juez lo denegó porque el acusado tiene causas penales pendientes.

La preocupación entre los vecinos del abogado asesinado en Pozuelo han hecho que las empresas de seguridad hayan recibido numerosas peticiones de instalación de alarmas. Sólo de la calle de la Arquitectura, donde vivía la víctima, una compañía había recibido ayer 12 avisos. 'No he podido pegar ojo en toda la noche y eso que me he tomado tranquilizantes. Es muy grave lo que ha pasado aquí y todo por la dejadez de la policía', explicó la vecina del chalé contiguo a la familia asaltada.

Muchos vecinos optaron la primera noche tras el homicidio por cerrar sus casas a cal y canto, por lo que tuvieron que dormir con las ventanas cerradas, a pesar del 'sofocante calor que ha hecho toda la noche', según señaló otra vecina.

El portavoz del PSOE en el Congreso, Jesús Caldera, y el diputado Victorino Mayoral, rechazaron por 'inaceptable' que el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Javier Ansuátegui, haya propuesto a los residentes en urbanizaciones que contraten seguridad privada. 'No puede responderse con un búsquese usted la vida, contrate usted seguridad privada. ¿Cuál va a ser el siguiente paso: invitar a que [los ciudadanos] se defiendan por sí mismos y duerman con un revólver?', se preguntó Rafael Simancas, líder de la Federación Socialista Madrileña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de junio de 2001