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La Bienal de Valencia convierte la ciudad en escenario de la comunicación entre las artes

Arranca la cita con un desfile de modelos de La Fura dels Baus y un concierto con 2.001 músicos

Durante los próximos cinco meses, hasta el 20 de octubre, ocho espacios arquitectónicos de la ciudad estarán ocupados por instalaciones, pinturas, esculturas, proyecciones de vídeos, danza y música, en un encuentro en el que participan más de 150 artistas nacionales e internacionales. Las pasiones, los vicios y las virtudes humanas, entretejen el hilo argumental del proyecto promovido por la Generalitat de Valencia, con el patrocinio de las dos grandes cajas valencianas, Bancaixa y CAM, y de Telefónica.

La primera Bienal de Valencia pretende ser un laboratorio de observación de la interacción de los distintos lenguajes en el arte actual, en palabras del director del encuentro, el experto italiano en mercadotecnia cultural Luigi Settembrini.

Por ello, la lista de los principales invitados incluye desde cineastas como Emir Kusturica o Peter Greenaway hasta creadores multidisciplinares como Robert Wilson, conocido sobre todo en su faceta de director teatral, pasando por representantes de las nuevas tecnologías como Shiro Takatani o Scanner; artistas de disciplinas diversas como Tony Oursler, Yoko Ono, Manuel Valdés, Miquel Navarro, Antoni Miralda, David Byrne, Pierre & Giles y Carlo Benvenuto, entre otros, también prestan obras para el encuentro.

Todos los espacios y exposiciones se abrirán mañana al público en general. Antes, la reina Sofía aprovechará su visita de hoy a la Bienal Internacional del Deporte en el Arte, que, organizada por el Ministerio de Cultura, se celebra hasta el 24 de junio en el antiguo claustro de la Universidad de Valencia y en la que participan una veintena de artistas, para inaugurar el espacio más ambicioso de la Bienal de Valencia, el ideado por el crítico Achille Bonito Oliva y Peter Greenaway. Se trata de una gran exposición interdisciplinar, con obras de 80 artistas, que toma como eje de su discurso artístico el cuerpo humano.

Esta confluencia de acontecimientos, junto a la oferta museística consolidada del IVAM, convierte Valencia en una ciudad volcada a la exhibición del arte contemporáneo. Justo cuando acaba de abrir sus puertas la principal cita internacional, la centenaria Bienal de Venecia. Lejos de considerar esta circunstancia un obstáculo, Settembrini asegura que Valencia se beneficiará del flujo de profesionales que visitan la ciudad italiana procedentes de todo el mundo, favoreciendo la difusión y conocimiento de la primeriza cita valenciana. El caso es que en los últimos meses se ha trabajado contrarreloj y con cierta precipitación e improvisación para tener lista la programación.

La Bienal de Valencia se enmarca dentro de la tendencia actual de organizar grandes encuentros internacionales de arte atendiendo a objetivos estratégicos y de mercadotecnia, además del cultural. Así lo ha señalado Settembrini, contratado junto a su equipo formado por profesionales italianos para desarrollar el proyecto.

El presupuesto original de la Bienal de Valencia asciende a 900 millones de pesetas, el 60% del cual será aportado por patrocinios privados, asegura la subsecretaria de Cultura, Consuelo Ciscar, promotora de la iniciativa. Más de 200.000 visitantes espera recibir la ciudad durante estos cinco meses largos en que se celebra el encuentro, según prevé la subsecretaria de Promoción Cultural.

Modistas Unos miles de valencianos se acercaron ayer a la monumental y aún inacabada Ciudad de las Artes y de las Ciencias para seguir el acto inaugural. Y 2.001 músicos, exactamente, interpretaron una fanfarria y la pieza 11.509 notes per a 2.001 músics, compuesta por el castellonense Carles Santos, quien, dada la singular afición valenciana por las bandas de música, ha manifestado con humor que están garantizados los intérpretes para el año 100.000.

La pieza dio paso al montaje La navaja en el ojo, en el que La fura del baus da rienda suelta a su imaginación rompedora para mezclar música, moda y teatro y escenificar los siete pecados capitales, sobre la forma ocular de l'Hemisfèric, de Calatrava, y ante un gran ojo virtual que reflejará la imagen del público. Versace, Lacroix, Dolce & Gabanna, Calvin Klein, Amaya Arzuaga, Gaultier y Valentino, entre otros, han prestado sus diseñaos para el impactante espectáculo visual.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de junio de 2001