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El ensayo de los bebés 'modificados genéticamente' produjo dos fetos con anormalidades

Los científicos del Instituto de Medicina Reproductiva de Saint Barnabas (Nueva Jersey, Estados Unidos) que informaron recientemente del éxito de una nueva técnica de fertilización, gracias a la cual 15 mujeres estériles habían tenido niños normales y saludables, ocultaron otros dos casos en que los fetos sufrieron un defecto llamado síndrome de Turner, según informaba ayer The Washington Post. Ambos casos resultaron en aborto, uno espontáneo y otro inducido.

La técnica de los investigadores del Saint Barnabas, dirigidos por Jacques Cohen, tuvo una notable repercusión a principios de este mes debido a que implicaba la mezcla de genes de tres personas: el padre y la madre que aportaron el espermatozoide y el óvulo, y otra mujer fértil de la que se extrajo el fluido celular (citoplasma) que contiene también algunos genes (llamados mitocondriales).

Pero Cohen y su equipo no mencionaron, al publicar sus resultados en la revista técnica Human reproduction, que además de los 15 embarazos normales habían obtenido dos fetos afectados por el síndrome de Turner. Los documentos internos del hospital citados por The Washington Post reconocen además que el problema puede deberse a la nueva técnica, tal vez porque ésta permite que se desarrollen embriones que normalmente no hubieran sobrevivido más allá de unos pocos días.

El síndrome de Turner afecta normalmente a una de cada 2.000 mujeres, aunque su frecuencia es mucho mayor entre los abortos espontáneos. Se debe a la pérdida de uno de los dos cromosomas X que tiene cualquier embrión femenino normal, y provoca efectos muy variables, desde esterilidad hasta problemas cognitivos.

Expertos en fertilidad han señalado que Cohen, independientemente de que su técnica pueda resultar muy valiosa para algunas mujeres estériles, debería haber reconocido en su artículo los dos casos de síndrome de Turner, de modo que cualquier otro especialista que intente utilizar su metodología sepa a qué atenerse si tiene el mismo problema.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de mayo de 2001