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OPINIÓN DEL LECTOR

Sáhara y pesca

Hemos seguido estos últimos días con gran amargura las recientes peripecias en las negociaciones y regateos entre la Unión Europea y Marruecos a propósito de la pesca. Se trata de saber quién ganará más vendiendo o comprando las riquezas que pertenecen a un tercero, mientras este tercero, el pueblo saharaui, no ha sido consultado y mientras decenas de miles de sus afectados sobreviven difícilmente desde hace un cuarto de siglo en la indigencia del exilio o bajo la férula de un ejército de ocupación marroquí.

El Sáhara Occidental está reconocido oficialmente por la comunidad internacional como un territorio en el que la descolonización no está aún conclusa. Es por ello que la ONU continúa preparando la celebración de un referéndum de autodeterminación.

Las riquezas del Sáhara Occidental son propiedad de esta país no descolonizado, y no de la autoridad que lo ocupa por la fuerza ilegalmente.

El Frente Polisario está reconocido como legítimo representante del pueblo saharaui, si no ¿bajo qué título sería aceptado como interlocutor oficial de la ONU?, ¿bajo que título Marruecos habría aceptado negociar pública y oficialmente con él en Houston?

Dos posibilidades se ofrecen que tienden a respetar la equidad y la legalidad internacional:

- Tratar con el representante legítimo del pueblo saharaui, el Frente Polisario.

- Actuar para que estos recursos sean situados bajo la tutela de la ONU hasta que el destino del territorio sea fijado conforme al resultado del referéndum de autodeterminación, es decir, conforme al Plan de Paz de la ONU y de las resoluciones concordantes. Ello permitiría preservar también estos recursos, principalmente la pesca y los fosfatos, contra la sobreexplotación y la venta a bajo costo. Los beneficios que se obtuvieran serían salvaguardados hasta la posibilidad de hacerlos aprovechar por sus dueños, los saharauis.

Existen precedentes: Namibia, que mostró en su momento que el Derecho Internacional va en ese sentido.

En consecuencia, ¿Cómo la Europa democrática y humanista o ONU pueden aceptar la práctica de una actitud de 'dos pesos, dos medidas' en el caso del Sáhara Occidental?

Sin duda, se contestará que es preciso ser realista, que el Sáhara Occidental no es rico como Kuwait o no está a dos horas del centro de la Unión Europea como Bosnia. Nosotros respondemos a esto que en la aldea global actual la independencia es total, sobre todo en materia de respeto a las reglas de juego internacional. Además, la solución del problema del Sáhara Occidental condiciona la paz, la tranquilidad y el desarrollo de un región tan próxima a Europa, con la que ésta tiene lazos de toda índole y para la que es de una importancia vital.

Decimos, en fin, que el interés y el honor de este país no residen en un negocio con visión a corto plazo, dejando a un lado al pueblo saharaui y con un Marruecos que no cesará nunca en aumentar sus demandas en la esperanza de obtener de España y de la UE el reconocimiento de su 'soberanía' sobre el Sáhara Occidental. El interés de España debe ser el de favorecer, legal y dignamente, el triunfo de la legalidad internacional por la que milita la inmensa mayoría de los ciudadanos españoles.

Es evidente, y lo han dicho los miembros del gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), que el día que el pueblo saharaui pueda gozar de la plenitud de sus derechos establecerá con España la cooperación equilibrada y mutuamente provechosa a la que predispone la vecindad geográfica, los lazos históricos, humanos y culturales, reforzados en la lucha actual por el apoyo inapreciable dispensado por tantos españoles a la causa de su pueblo en su reto por la libertad y su independencia.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de mayo de 2001