El Olivo aprovecha las críticas de la prensa internacional para atacar a Berlusconi

El ministro de Sanidad, preocupado por Emma Bonino, en su tercer día de huelga de hambre

El magnate de la televisión privada llegó a controlar hasta el 80% de las acciones a través de sociedades interpuestas, según un informe de la consultora londinense KPMG publicado por el diario La Repubblica y este diario conjuntamente (ver EL PAÍS del 8 de abril de 2001).

La atención de la campaña se centró también en la líder radical, Emma Bonino, que cumplió su tercer día de huelga de hambre total y cuyo estado de salud preocupa al ministro de Sanidad, Umberto Veronesi.

El primer ministro saliente, Giuliano Amato; el candidato de El Olivo a sucederle, Francesco Rutelli, y varios dirigentes menores de la coalición de centro-izquierda basaron ayer sus críticas a Berlusconi precisamente en lo publicado por la prensa extranjera que ha entrado de lleno y de forma virulenta en la campaña electoral italiana. Para Enrico Boselli, líder del SDI, la rama del socialismo italiano que ha rebrotado en El Olivo, los ataques que recibe el líder de la derecha de medios de comunicación 'conservadores, como el español El Mundo, demuestran que no existe ningún compló de izquierda'. La Fininvest calificó la información del rotativo de Madrid de 'enésima exclusiva falsa fabricada por la internacional de la calumnia para verter de nuevo fango sobre Fininvest y sobre su fundador, Silvio Berlusconi'.

Más información
'Nadie quiere entrar en un gobierno de Berlusconi'
Los votos del sur decidirán las elecciones italianas del 13 de mayo
Una campaña electoral que se calienta
La izquierda de Italia teme las fugas de votos a los partidos marginales
Duras críticas a España en el Parlamento Europeo por el 'caso Berlusconi'
Los procesos de 'Il Cavaliere'

En defensa de Berlusconi intervinieron sus aliados, además del ex primer ministro Giulio Andreotti, quien aseguró que existen poderes internacionales que no quieren el fracaso de El Olivo, 'porque han hecho excelentes negocios' en los últimos años.

Otro nombre que acapara la atención de la campaña electoral italiana es el de la líder radical, Emma Bonino, que mantiene desde el pasado sábado una huelga de hambre total en protesta por la ausencia en el debate de la campaña de los temas que defienden los radicales, tales como la libertad de investigación, la eutanasia, la ingeniería genética y el aborto farmacológico. El ministro de Sanidad, Umberto Veronesi, se declaró preocupado por la salud de la ex comisaria europea, de 53 años de edad.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS