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Mondadori reúne la obra completa de Jaime Gil de Biedma

El estuche, con tres tomos, añade algunos poemas a lo ya publicado

Los tres volúmenes se titulan, respetando las ediciones existentes hasta el momento, Las personas del verbo, El pie de la letra y Retrato del artista en 1956. El primero contiene la totalidad de los cuatro libros de versos que dejó preparados el poeta (Gil de Biedma revisaba su obra hasta la extenuación, lo que ha supuesto numerosas dificultades a la hora de establecer la versión definitiva): Según sentencia del tiempo (1953), Compañeros de viaje (1959), Moralidades (1966) y Poemas póstumos (1968), más algunos inéditos y plaquettes de circulación minoritaria en su época dedicados a su gran amigo Carlos Barral; el segundo volumen reúne ensayos escritos intermitentemente a lo largo de 25 años, la mayoría sobre poesía y poetas, y de los cuales el propio autor dijo: 'Los poetas metidos a crítico de poesía nunca resultamos del todo convincentes, precisamente porque estamos hablando en secreto de nosotros mismos'. Finalmente, el tercer volumen está formado por los dos diarios escritos durante la larga estancia de Gil de Biedma en Filipinas como empleado de la compañía Tabacos de Filipinas, una parte del cual apareció en vida del poeta con el título Diario del artista seriamente enfermo.

Este tercer libro constituye, según la escritora Ana María Moix, que presentó ayer la obra en Barcelona, 'una verdadera delicia, pues recoge el Gil de Biedma más cercano a su faceta de gran conversador, de divertidísimo interlocutor. A estas alturas, hablar de su inteligencia empieza ya a ser un tópico, pero lo cierto es que era una persona rica y exuberante en su manera de sentir la vida. Incluso oírle hablar de su trabajo se convertía en una experiencia apasionante'.

Moix, que conoció al escritor en 1970 y formó parte de su grupo de amigos junto con Barral y José Agustín Goytisolo, explicó: 'Gil era un hombre tremendamente sensato, de gran sentido común, a pesar de lo disparatado que se supone que tiene que ser un poeta. Por eso conseguimos convencerle de que incluyese en su diario algunos de los informes comerciales que hacía para la empresa, que eran pura literatura'. Precisamente estos informes, junto con muchos otros manuscritos, forman parte del legado del poeta del que él mismo negó la publicación y sobre cuyo contenido se ha especulado mucho. A pesar de ello, la agente literaria Carmen Balcells ha negado siempre que contengan datos que el autor quisiera publicar, razón por la cual no aparecen tampoco en esta edición de Mondadori.

De todos modos, la faceta de Gil de Biedma más reconocida públicamente fue la de poeta, especialmente por parte de un buen número de cantautores que dieron a conocer sus versos en forma de canciones. Por eso, la presentación de la obra, a la que asistieron las hermanas del escritor, contó con la música de Loquillo y del dúo Lídia Pujol y Sílvia Comes, que convirtieron un hecho solemne como es la presentación de una novedad editorial en una especie de recital.

Pocos libros y muchos editores

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de abril de 2001

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