Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Zapatero ve 'lógico' el respaldo de Bono e Ibarra al Plan Hidrológico

El PSOE achaca el voto a las cesiones de Matas

El respaldo de las comunidades de Extremadura y Castilla-La Mancha, gobernadas por los socialistas, al Plan Hidrológico Nacional (PHN) no es motivo de fiesta para la dirección del PSOE, contrario al plan en su concepción, pero tampoco ha supuesto un drama. Así lo aseguran distintos miembros de la Ejecutiva y su secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero, quien considera 'lógico' que los presidentes Juan Carlos Rodríguez Ibarra y José Bono 'defiendan los intereses de sus regiones, que para eso han sido elegidos'.

'No hay ningún conflicto con la Ejecutiva', asegura Rodríguez Ibarra. Tanto el presidente extremeño, como el vicepresidente castellano-manchego, José María Barreda, aseguran que los diputados nacionales de ambas circunscripciones votarán 'con todos los socialistas como un bloque de cemento, sin fisuras', el plan alternativo que presente el PSOE.

Los socialistas afirman ser conscientes de la dificultad de explicar esta ambivalencia: dos comunidades de gobierno socialistas votaron a favor de la oferta para sus regiones, en tanto que en el Congreso todos los socialistas votarán en contra del plan global del Gobierno y apostarán por el suyo, elaborado por la Ejecutiva Federal. 'Quien no lo entienda es que sigue sin asumir que España es un Estado autonómico', opinan.

Argumentos similares

Los argumentos de Rodríguez Ibarra y Barreda son muy similares: acudieron al Consejo del Agua en su calidad de gobernantes de sus regiones ' y no como delegados del PSOE'. 'Pusimos el listón muy alto y el Gobierno nos concedió demandas de Castilla-La Mancha muy queridas desde antiguo', relató Barreda. 'Las inversiones necesarias para Extremadura fueron concedidas y pasaron de una inversión inicial de 177.000 millones a 203.000, finalmente', señaló el presidente extremeño.

El día anterior a la reunión del Consejo del Agua que aprobó el PHN, celebrado el pasado martes, Rodríguez Ibarra comunicó a Rodríguez Zapatero que iban a votar a favor porque las demandas de Extremadura estaban satisfechas. 'Me dijo que la opinión del partido iba a ser contraria y que iba a elaborarse un plan alternativo, pero que yo hiciera lo que creía que debía hacer en interés de mi región', narró el presidente extremeño. 'Es descabellado pensar que Castilla-La Mancha votó a favor para castigar a Rodríguez Zapatero', remató Barreda, miembro a su vez de la Ejecutiva del PSOE.

'España es un Estado autonómico y quienes representan a las comunidades tienen que defender sus intereses territoriales, por lo que me parece razonable y lógico que los presidentes de Extremadura y Castilla-La Mancha hayan adoptado esta postura porque defendían los intereses de su región, que para eso han sido elegidos', dijo ayer Rodríguez Zapatero.

El líder socialista certificó una vez más la ferrea oposición de su partido al PHN, ratificada más tarde por el presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, otro miembro de la dirección federal socialista, que se encuentra en Bruselas para explicar sus razones a las autoridades europeas, informa Concha Monserrat. Iglesias también negó que hubiese división en su partido por la diferencia de voto. 'El ministro Matas ha prometido muchas cosas y veremos cómo se cumplen', explicó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2001