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La quema de harinas, pendiente del resultado de unos análisis

Las harinas animales en el País Vasco todavía no tienen fecha concreta de destrucción. La planta de Cementos Rezola en Añorga experimentará hoy con el incinerado de las harinas en sus hornos, como si fuera el combustible que se utiliza para realizar el cemento. Esta planta sigue los pasos de las experiencias que ya se realizaron la semana pasada en la planta de Cementos Lemona en el pueblo del mismo nombre y en la que Rezola tiene en Arrigorriaga.

Las certificaciones de las pruebas realizadas en las cementeras las debe realizar el centro tecnológico Labein y sus resultados se esperan para principios de la semana que viene. A este certificación hay que sumar el informe que se ha solicitado a Osalan para comprobar si la manipulación de estos productos animales conlleva un riesgo para los trabajadores de las plantas. Si los resultados de las dos instancias son positivos, Agricultura encargará la incineración de estos productos.

De acuerdo con Asier Albizu, director de Políticas e Industrias Agroalimentarias, se espera que se pueda tomar una decisión los próximos martes o miércoles. La evaluación de Labein se debía realizar en un mes. Las certificaciones para la planta de Añorga no las realizará Labein, sino el centro público Inasmet.

Una vez que se dé el visto bueno a esta apuesta del Gobierno vasco se debe determinar el canon que las compañías cementeras deben recibir para quemar este producto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de enero de 2001