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Carmen Laffón dedica a la infancia su medalla del Premio Tomás Francisco Prieto

La pintora incorpora nuevas esculturas a su exposición del Museo Casa de la Moneda

Un perfil clásico de adolescente y un poema de Cernuda son las imágenes de la medalla que la pintora y académica Carmen Laffón entregó ayer a la reina Sofía por haber conseguido en 1999 el Premio Tomás Francisco Prieto. El acto y la exposición, dedicada a la infancia, se celebró en el Museo Casa de la Moneda de Madrid. Por la tarde, la Reina entregó el premio de este año al pintor chileno Roberto Matta, quien rompió el protocolo para regalar a la Reina una obra suya. El galardón distingue la trayectoria personal y artística de una figura del arte español e iberoamericano.

Los nombres de Manuel, Carmen, Patricia, Inés, Marita y María figuran en la dedicatoria de Carmen Laffón (Sevilla, 1934) por haber posado "con paciencia y regocijo" para los retratos que aparecen en la exposición Carmen Laffón: figuras en torno a una medalla, en el Museo Casa de la Moneda de Madrid (Doctor Esquerdo, 36). En este espacio, que recuerda algún rincón de sus estudios en Sanlúcar o Sevilla, se puede seguir, con las esculturas de escayola, dibujos y fotografías, el proceso de elaboración durante el pasado verano de la medalla que la identifica como ganadora del Premio Tomás Francisco Prieto, que concede cada año la Fundación Casa de la Moneda.El galardón, además de la tirada limitada de la medalla, está unido al montaje de una exposición del artista, que en esta ocasión ha preparado el pintor Gerardo Delgado. La muestra consta de 33 obras, entre pinturas, dibujos y esculturas, realizadas en los años cincuenta y en esta década, que son los periodos que no estaban representados en la antológica del Museo Nacional Reina Sofía de 1992, también comisariada por Gerardo Delgado.

"Los niños son algo maravilloso, tierno, que me conmueve. Mi padre era pediatra y he tenido un ambiente de amor al niño en todos los ambientes de mi vida", declaró ayer Carmen Laffón ante la cabeza de su sobrino nieto Manuel Laffón, que ha servido de modelo para la medalla. La imagen de la misma se completa con una frase del poeta Luis Cernuda: "Sólo vive quien mira siempre ante sí los ojos de su aurora".

Laffón aporta a la exposición sus últimas esculturas, unas cabezas en fase de escayola que retoca continuamente. "Hago pintura y escultura, pero ahora estoy más dedicada a la escultura, otra manera de expresarse. Es una aventura, y el hecho de tener un proyecto nuevo me produce más osadía". La medalla ha sido su primer trabajo en esta especialidad, "con un sentido muy clásico". Estas obras están realizadas en un tiempo de madurez, "de síntesis, con menos anécdotas". "Con el tiempo gano en vocación, cada día estoy más entusiasmada". Gerardo Delgado ha unido figuras de infancia y esculturas de los noventa para ver la evolución de la artista. Considera que en su realismo sevillano hay un "asombro de la realidad y una realidad gozosa e iluminada", que se diferencia de los artistas de la escuela de Madrid, más encerrada en la posguerra. La muestra de Laffón -el catálogo contiene textos de Francico Calvo Serraller, Santiago B. Olmo y Gerardo Delgado-estará abierta hasta el 28 de enero, la misma fecha de cierre del montaje de la obra gráfica de Antonio Saura (1930-1998), también premiado, que comparte otras salas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de noviembre de 2000