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El 65% de los alumnos del colegio de Ceuta se ausenta de clase tras la entrada de los marroquíes

La policía vuelve a escoltar a los inmigrantes en el segundo día de su escolarización

La tensión por la escolarización de 30 niños marroquíes en el colegio público Juan Morejón, de Ceuta, desciende pero no desaparece. En la mañana de ayer, 450 alumnos españoles del centro (un 65%) no acudieron a clase. A este absentismo, que no se debió por completo a la protesta, se sumó por la tarde la presencia de un piquete de 15 padres apostado en la puerta del colegio. A diferencia del jueves no hubo gritos ni insultos, pero una quincena de agentes de policía tuvieron que escoltar a los adolescentes marroquíes desde el autobús hasta las clases.

Al tiempo que los magrebíes volvían a clase, salían del edificio educativo los 39 profesores del centro que, reunidos en claustro, prepararon un comunicado en el que hacían pública su postura. En el escrito, leído por la jefa de estudios, Encarna Álvarez, los docentes se lamentaban de haber sido objeto de la ira de las autoridades educativas y de los padres, a los que no dieron información sobre la presencia de los marroquíes. "En ningún momento, ni verbalmente ni por escrito, se nos pidió que les informáramos, puesto que este programa no es de nuestra competencia", dijo.El presidente de la ciudad autónoma, Antonio Sampietro, del GIL, recordó que ha sido su institución la que obligó al Ministerio de Educación a escolarizar a los adolescentes.

Sampietro, que no condenó la actitud de los padres que el primer día abuchearon a los niños y al delegado del Gobierno, reiteró que han sido la falta de información y la confusión de los progenitores los motivos últimos de los incidentes. El presidente de Ceuta evitó hablar de responsables directos, aunque achacó al Ministerio de Educación y a la Delegación del Gobierno que hubieran esquivado un problema "que ha echado por tierra un año entero de trabajo sobre estos niños y de política para mejorar la dañada imagen de esta ciudad, que es especialmente sensible a los problemas de la inmigración". Sampietro rechazó además el calificativo de "energúmenos", empleado por el delegado del Gobierno en alusión a los padres "porque cuando un colectivo adopta una actitud tan radical es porque tiene profundas inquietudes, que tienen que ver con el abandono y la falta de sensibilidad".

El PSOE pidió ayer la comparecencia en el Congreso de la Ministra de Educación, Pilar del Castillo, en relación con la situación planteada en Ceuta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de noviembre de 2000