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Luis Magrinyà gana el Herralde con una obra de humor sobre la cultura

"Es una novela de ideas, aunque cruzada un poco con 'Los Simpson", afirma el escritor

El mallorquín Luis Magrinyà -autor calificado como "la gran esperanza blanca" de su generación por los dos libros de relatos publicados hasta ahora, Los aéreos y Belinda y el monstruo- resultó ganador ayer del Premio Herralde con su primera novela, Los dos Luises. El galardón, concedido por la editorial Anagrama, está dotado con dos millones de pesetas. Pablo d'Ors, nieto de Eugenio d'Ors, quedó finalista con su segundo libro, Las ideas puras.

Luis Magrinyà, nacido en Palma de Mallorca en 1960 y residente en Madrid desde 1982, estudió letras y fotografía y ha trabajado como lexicógrafo en la Real Academia Española y como corrector, traductor y editor en varias editoriales. Actualmente dirige una colección de clásicos en la editorial Alba y, según manifestó ayer, todo ello le ha servido para escribir Los dos Luises, novela que trata de la inserción en la vida laboral y de las manipulaciones del mundo cultural. El protagonista de Los dos Luises es un hombre que ha llevado una vida regalada hasta que, con motivo de su 28º cumpleaños, su padre decide ponerlo a trabajar. Con un estilo ágil, con toques extravagantes y con un humor pérfido, Luis Magrinyà lleva adelante esta novela, en la que toma postura decididamente en contra de los vicios del mundo culrural.

"Toda novela bebe siempre de algo autobiográfico", afirmó Magrinyà. "Creo que se escribe a partir de la experiencia y esto también sirve para mi novela. Conozco bien el mundo cultural y por eso he querido escribir sobre él. Cuando uno entra en el mundo de la cultura hay una tendencia a confundir el trabajo con una misión y esto no me parece bien. De todos modos, quiero insistir en que Los dos Luises es ante todo una novela y que los elementos que incorpora tienen siempre en cuenta que es una novela. Hablo de política cultural y tomo posición al respecto, pero sin olvidarme nunca de que he escrito una novela".

Magrinyà, autor hasta ahora de Los aéreos y Belinda y el monstruo, ambas obras publicadas en Debate y las dos elogiadas por la crítica, admite que su "novela es un poco rara, extravagante, ya que empieza con un ensayo de 20 páginas y se permite tener el clímax en la mitad, y tiene bastantes desviaciones. Es una novela de ideas, aunque cruzada un poco con Los Simpson".

El protagonista de Los dos Luises trabaja en una revista teatral de una ciudad que no llega a nombrarse, pero que el autor imagina como "una especie de Almagro en grande". "El personaje siempre ha odiado el teatro", añadió Magrinyà, "y desde su puesto laboral asiste a la creación de un nuevo mito que proviene de una región llamada Los Bosques". Al preguntarle si Los Bosques tenía alguna relación con su Mallorca natal, Magrinyà lo negó taxativamente. "No es Mallorca en absoluto", dijo. "Mallorca es un lugar encantador y ésta es una región en la que se manipula todo lo que es el retraso para convertirlo en primitivismo".

Sobre sus gustos literarios, el autor premiado dijo: "Me encanta la tradición de la novela de la vida privada, que empieza en el siglo XVIII con la novela epistolar, sigue en el XIX con la novela realista y llega hasta el siglo XX con Los monederos falsos, de André Gide". Sobre esta última novela, dijo que es para él "una cumbre literaria" y que no era "necesario escribir el Ulises después de esto".

El finalista del Herralde fue Pablo d'Ors, que publicó su primer volumen de cuentos, El estreno, a principios de este año en Anagrama. D'Ors, nieto del escritor catalán Eugenio d'Ors, nació en Madrid en 1963, es doctor en Teología, profesor universitario y capellán de la Universidad Autónoma de Madrid. Su primer libro fue muy bien recibido por la crítica.

El jurado del Premio Herralde, al que se presentaron más de 200 novelas, estuvo formado por Pedro Zarraluki, Salvador Clotas, Juan Cueto, Esther Tusquets y el editor Jorge Herralde. Éste se mostró ayer alborozado y manifestó que ambas novelas "son muy ambiciosas" y pertenecen a lo que suele llamarse "alta literatura".

Seis de las diez novelas finalistas, entre las que se encontraban las dos ganadoras, se presentaron con seudónimo. El premio se entregó anoche, durante una fiesta literaria a la que acudieron, como es habitual, numerosos representantes del mundo cultural de Barcelona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de noviembre de 2000