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China acusa a la Academia Sueca de anteponer los criterios políticos a los literarios

El Ministerio de Asuntos Exteriores chino afirma en una nota que "el Nobel no vale nada"

El mutismo del Gobierno chino ante la concesión del Premio Nobel de Literatura a Gao Xingjian se rompió ayer. El Gobierno chino acusó a la Academia Sueca de anteponer los criterios políticos a la genialidad literaria al elegir como ganador del Nobel de Literatura al poeta, ensayista y dramaturgo disidente. El Ministerio de Asuntos Exteriores de China denunció que "el Comité Nobel ha utilizado de nuevo el premio con objetivos políticos" al otorgar el galardón a Gao Xingjian, uno de los "autores malditos" de Pekín. El autor, residente en París desde 1988 y primer escritor en lengua china que logra el Nobel, ha anunciado que visitará Taiwan la próxima semana.

"El Premio Nobel no vale nada", continúa la nota emitida por el Ministerio de Asuntos Extreriores de China, ya que antepone criterios políticos e "intereses ocultos" a un verdadero juicio sobre las características de los genios literarios. El ministerio recuerda que el Comité Nobel ya actuó así en "otra ocasión", en clara referencia al Premio Nobel de la Paz otorgado en 1989 al Dalai Lama, líder religioso de Tíbet, que Pekín considera un "terrorista cuyo objetivo es dividir la patria".Gao Xingjian, de 60 años y escritor de vanguardia, es uno de los autores malditos por el régimen comunista desde que en la década de los años sesenta fue internado en un campo de trabajos forzados, donde se le obligó a destruir todos sus escritos, varias novelas, estudios sobre estética y 15 obras de teatro. Tras sobrevivir a la represión de la Revolución Cultural contra los intelectuales "burgueses", Gao Xingjian -hijo de un banquero y una actriz- estuvo condenado al ostracismo durante años, hasta que, en 1987, huyó a Francia, tras publicar su obra La otra orilla, prohibida por el Gobierno chino.

Entrada bloqueda

En el exilio, el autor creó sus mayores éxitos literarios, como La montaña del Alama, donde relata la búsqueda individual de sus raíces, la paz interior y la libertad en el campo chino. Los libros de Gao Xingjian, que han sido traducidos a diversos idiomas (entre los que no se incluye el español), no pueden, sin embargo, encontrarse en China, donde las casas editoriales y los medios de comunicación tienen órdenes estrictas de bloquear la entrada de su obra en el país. "Es un muy buen escritor", declararon a la agencia Efe fuentes intelectuales vinculadas a la Academia China de Ciencias Sociales, quienes lamentaron que "las generaciones jóvenes chinas no le conozcan" debido al boicoteo de las autoridades. De hecho, todos los medios de comunicación chinos -escritos y audiovisuales- mantuvieron ayer un silencio absoluto sobre la concesión del premio a Gao, pese a ser el primer Nobel de Literatura otorgado a un autor de lengua china.

"Este galardón no puede ser interpretado por China más que como un insulto", declaró el propio Gao Xingjian al recibir la noticia del premio en su residencia de París. El escritor, que recibirá 175 millones de pesetas por el premio, fue elegido, según el dictamen de la Academia Sueca, por "la validez universal de su obra, cuya perspectiva amarga e ingenuidad lingüística han abierto nuevos caminos para la novela y el drama chinos". El Gobierno, por su parte, minimizó la importancia del premio al señalar que "a lo largo de la historia china ha habido magníficos escritores tanto clásicos como modernos de categoría mundial".Para colmo, el nuevo Nobel de Literatura ha anunciado que viajará a Taiwan a finales de la próxima semana, lo que previsiblemente agravará el descontento de las autoridades chinas. Según fuentes oficiales taiwanesas, citadas por la agencia de noticias japonesa Kiodo, Gao visitará Taipei en el marco de un programa artístico. El viaje a Taiwan es doblemente delicado, ya que el régimen comunista considera la isla una provincia "rebelde" que tarde o temprano volverá a la soberanía de la China continental.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de octubre de 2000