Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Gil Calvo critica la visión reduccionista sobre la mujer

Los escritores Margarita Rivière, Luis Carandell, el ensayista Enrique Gil Calvo y la actriz Josefina Molina debatieron ayer, en el encuentro Opiniones contundentes, en torno a los logros y luchas por librar en el ámbito de las mujeres. El punto de partida para el encuentro fue el libro El mundo según las mujeres (Aguilar), de Rivière, en el que la autora, a través de entrevistas a 30 mujeres de todo el mundo, muestra cómo la aportación de la mujer ha logrado que la lógica de la dominación esté cediendo paso a una lógica "más mestiza".Rivière, que hizo de moderadora del encuentro, señaló que hoy se vive un fenómeno nuevo "porque el cambio de las mujeres ya no se limita a gente escogida y vanguardista, sino que se ha ampliado muchísimo". A esto dijo ha contribuido la masificación de las revistas femeninas, que hablan de temas de los cuales antes no se hablaba.

La actriz Josefina Molina afirmó que se enfrentó al libro de Rivière a partir de su propia experiencia. "Pertenezco a una generación que ha debido suicidar una parte de sí misma. Pero las mujeres hoy nos hemos ido metiendo por las rendijas, por el tinglado", afirmó.

En opinión del ensayista Enrique Gil Calvo, existe el estereotipo de que la mirada femenina es distinta, "pero no todas las mujeres son iguales, no pueden tener la misma visión del mundo". Y también señaló que es reduccionista pensar que las mujeres no pueden "leer los planos y necesitan cartógrafos". Para Gil Calvo, "las mujeres son una especie de mezcla compleja. Pero todas esas cosas también lo somos los hombres". El problema es que el hombre ha tendido mucho a la "autoamputación".

El sufragio

Para el escritor Luis Carandell, que afirmó haber vivido el cambio en España, "quizá la visión que promovió el franquismo fue patética, pero no hay que olvidar que en España el sufragio universal promovido por Clara Campoamor se dio en 1932. En cambio, en la considerada avanzada Francia, se dio en 1947", dijo, al tiempo que añadió: "Ahora el problema está en el conjunto de la humanidad, no en un país". El autor, asimismo, advirtió que los hechos de la historia se imponen por encima de los sexos. "Eso lo demuestra la política ejercida por Margaret Thatcher y Golda Meir".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2000