Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:

Pinochet: "El pueblo chileno se aburre, como se aburrió de mí"

"Si no hubiese sido ésa la forma en que se entregó el poder, ahora estaríamos peor, con todos los países en contra. Porque es un país asesino, dicen ellos. Chile es un país de asesinos, según contaban esos caballeros que habían arrancado: que yo era asesino y que todos eran asesinos. Por eso le creen a Garzón y por eso le creen al señor que tenemos acá, a Straw". Ésta es la respuesta de Augusto Pinochet a la pregunta de si estaba arrepentido de haber dejado el poder, considerando la situación que le tocaba vivir. El diario La Tercera publicó ayer una extensa entrevista realizada al dictador en mayo pasado, durante su detención en Londres, por cuatro destacados miembros del equipo directivo de la Universidad chilena Finis Terrae, del Opus Dei."Había que ceder un poquito para actuar mejor", dice Pinochet, al referirse a las negociaciones con la oposición para las reformas constitucionales después de la derrota del plebiscito de 1988, con el que pretendía perpetuarse en el poder.

"Si usted se da cuenta, todo lo que se aprobó no es ninguna cosa profunda", admite sin ningún rubor el general. La entrevista es el resultado de una larga conversación repartida en tres días con los cuatro académicos, tres de los cuales ejercieron cargos de responsabilidad durante la dictadura.

"Al pueblo chileno no le gusta el mando colegiado, le gusta el mando unipersonal. El pueblo chileno se aburre, como se aburrió de mí. Por muy macanudo que sea el gobernante, el pueblo se aburre. Principia el pelambre y todo eso. Al pueblo chileno le gusta tener dinero para satisfacer sus necesidades básicas. No es muy dado a las exigencias y a la disciplina. Entonces había que jugar con eso y otros factores más", declaraba el dictador cuando todavía soñaba con regresar a su país.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de marzo de 2000