Ni demonios con cuernos ni ogros reaccionarios

El 'eurotour' colombiano ha servidopara reforzar la confianza

entre guerrilleros y funcionarios

Las informaciones hablan de 75 muertos en los últimos enfrentamientos armados al norte de Colombia (en Bolívar y Sucre), la mayoría víctimas de una ofensiva paramilitar contra las guerrillas de izquierda y sus supuestos simpatizantes, según dijeron ayer las autoridades. Pero la realidad es una paradoja, y al mismo tiempo en Madrid se hablaba del proceso de paz en clave optimista; los guerrilleros portaban americana, teléfono móvil y portafolios; empresarios y diputados compartían mesa con los comandantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y los helicópteros de guerra tuvieron que dejar espacio a un discreto microbús.Eran los miembros de la llamada Comisión Exploratoria de la Mesa de Negociación de Colombia, que, siguiendo el eurotour que comenzaron a principios de febrero, llegaron a Madrid para empaparse de información. Explorar exploraron, pero en secreto. Y, lo más importante según los analistas, guerrilleros, altos funcionarios, diputados y empresarios, se ha ganado la confianza de la comunidad internacional y ha logrado deshacer el hielo que separaba a las dos partes en la mesa de negociación.

"Ellos [los representantes oficiales y los empresarios] han comprendido que no somos el demonio con cuernos y que argumentamos nuestra posición", comentaba uno de los comandantes guerrilleros en uno de los pocos momentos en los que se pudo hablar con ellos. También reconocía después: "Nosotros también los comprendemos mejor ahora". O, como explica alguien cercano a las FARC, los guerrilleros han visto que los empresarios "no son todos ogros reaccionarios".

Ésa es quizá la mejor renta de esta gira que está paseando a las partes en conflicto por varios países europeos. Ahora se conocen mejor, han compartido "cansancio y tragos". Todos se han conjurado para dar una imagen de unidad: no se conceden entrevistas, los comunicados son conjuntos y nadie capitaliza el protagonismo, aunque haya sido la visita de los guerrilleros la que más polvo ha levantado. La única diferencia visible entre los miembros de la delegación es la insignia de las FARC que llevan los guerrilleros en la solapa -"una donación de unos amigos", explica el comandante Iván, y el tamaño de alguna americana de urgencia que ha sustituido al traje de camuflaje.

Ayer, en Madrid, la veintena de colombianos que forman la comitiva "de estudio" estuvieron recorriendo las instituciones para conocer cómo funciona la Seguridad Social, la Agencia Tributaria o la Agencia Española de Cooperación Internacional. También se reunieron con representantes de Comisiones Obreras (CCOO) y de la Unión General de Trabajadores (UGT), y más tarde, con la patronal CEOE. Mañana, antes de tomar un vuelo hacia París, conocerán a Federico Trillo, presidente del Congreso.

"De esta gira ha salido una mesa de negociación más fuerte, las FARC han logrado reconocimiento como fuerza política armada, y el Gobierno de Andrés Pastrana ha demostrado a Europa que el proceso de paz va en serio, que tiene credibilidad", explicaba el reconocido periodista y analista colombiano Alfredo Molano, exiliado en España desde hace ya un largo año.

Otra enseñanza: la posibilidad de crear un modelo político basado en los acuerdos. Así se lo explicaron los sindicalistas españoles, quienes, como reconocieron después, no aprovecharon para hablar con las FARC de las pescas milagrosas (secuestros indiscriminados), ni con los representantes gubernamentales de los recientes asesinatos de sindicalistas colombianos.

"Lo que hemos hablado no les será tan útil para aplicarlo como para saber cómo funcionan las cosas en otras partes del mundo", comentaba Laureano Cuerdo, de CCOO. Y así lo reconocía el comandante Iván, presidente de los Comités Temáticos en la negociación y el más locuaz de los guerrilleros ayer. Iván habló de la importancia de Europa en el proceso de paz "para frenar la perversa injerencia de Estados Unidos", y lo interesante del eurotour, "porque Colombia no puede estar aislada del resto del mundo".

Raúl Reyes, el principal negociador de las FARC, apenas articuló palabra con la prensa -con la española dijo no tener ningún problema, pero a algunos medios colombianos les acusó de "desinformar más que informar"-. Sólo repitió en numerosas ocasiones la manida respuesta a la pregunta de cómo ha ido la gira: "Muy bien". Ningún viandante de la calle de San Francisco de Sales de Madrid se fijó en que el hombre que hablaba desde una cabina -con la única vigilancia de su compañera sentimental y de armas, Olga Lucía- era Reyes, uno de los principales jefes de la guerrilla más antigua de América Latina.

Del proceso, ni una palabra, aunque sea difícil comprender en la distancia que se hable de paz sin decretar un alto el fuego e incrementando las acciones bélicas. Alfredo Molano aporta una explicación: "Es mejor que se utilice la guerra para reforzar posiciones en la mesa de negociación que utilizar la mesa para ganar terreno en el campo de guerra".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0022, 22 de febrero de 2000.

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