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Bruselas calcula pérdidas millonarias por el vertido de cianuro en el Danubio Los organismos internacionales ofrecen ayuda para paliar la catástrofe medioambiental

La Comisión Europea (CE) estima en cientos de miles de euros el daño ocasionado por el vertido de cianuro en la cuenca del Danubio, que afecta a 40 kilómetros, tras la rotura de la balsa minera de Baia Mare, en el norte de Rumania. Ese país reconoció ayer su responsabilidad en la catástrofe, pero pidió que no se convierta en una disputa política. Mientras Hungría reiteraba sus acusaciones contra la mina, de propiedad rumano-australiana, varios organismos internacionales, encabezados por el Banco Mundial, ofrecían su ayuda para paliar la catástrofe.

Según la Comisión Europea, la riada tóxica ha contaminado la flora y fauna a lo largo de 40 kilómetros de la ribera del río Tisza, afluente del Danubio. Algunas de las especies afectadas son únicas en la zona, según datos de los expertos medioambientales que maneja Bruselas. El suministro de agua a las poblaciones próximas al cauce (325.000 habitantes) está fuera de peligro gracias a las medidas de precaución adoptadas por las autoridades húngaras.El Ejecutivo comunitario confirma que el cianuro se está diluyendo, aunque los análisis realizados por las autoridades húngaras y serbias alertan de que la concentración de este contaminante sigue siendo peligrosa. Pero Bruselas insiste en que el riesgo no se encuentra sólo en el cianuro, sino, sobre todo, en la presencia de metales pesados en el vertido, lo que tendrá consecuencias peligrosas para el ecosistema.

De acuerdo con las informaciones recibidas por los servicios de Medio Ambiente de la Comisión Europea, se vertieron 100.000 metros cúbicos de agua con cianuro y otros contaminantes peligrosos en una concentración de 126 miligramos por litro. Hasta finales del mes de marzo no se conocerán los daños ocasionados por la riada tóxica, pero Bruselas estima que el impacto será de cientos de miles de euros.

Por otra parte, empiezan a cundir los ofrecimientos de ayuda. El Banco Mundial informó ayer a la CE de que está dispuesto a contribuir en los programas de restauración de la zona. También el Consejo de Europa ofreció la financiación del Banco de Desarrollo del organismo. Idéntica postura adoptó ayer la CE. La ONU ha encargado a sus expertos destacados en Serbia para analizar los daños mediambientales causados por los bombardeos de la OTAN que analicen la contaminación del Danubio.

El Gobierno rumano reconoció ayer su responsabilidad en el desastre. "Nunca la hemos negado, pero una cosa es responsabilidad y otra, culpabilidad", señaló el ministro de Asuntos Exteriores, Petre Roman. Según France Presse, en la mina de Baia Mare persiste el riesgo de otro accidente similar, pese a que se han adoptado medidas de seguridad.

El vertido ha avivado el interés de la CE de analizar la situación de la legislación comunitaria sobre la gestión de los residuos en la industria extractiva, altamente contaminantes. Bruselas presentará en junio las medidas concretas que se deberán adoptar a nivel comunitario. También se ha puesto en evidencia la necesidad de establecer sistemas de alerta rápida para reaccionar con celeridad ante catástrofes como la del Danubio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de febrero de 2000