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El marisqueo ilegal en la Bahía de Cádiz amenaza con desplazar a 14.000 aves Las extracciones no respetan las tallas mínimas

Las consejerías de Medio Ambiente y Agricultura y Pesca de la Junta emprenderán una campaña para regular la actividad marisquera ilegal en el Parque Natural de la Bahía de Cádiz. La Junta persigue el doble objetivo de racionalizar la extracción de unos 700 mariscadores y evitar la marcha de aves de este espacio protegido. Profesionalizar la actividad, fijar un número máximo de licencias al año, establecer cantidades anuales de recolección e implantar tallas mínimas por temporada son algunas de las medidas previstas en este programa.

Según un informe de la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad de Cádiz sobre la incidencia de esta actividad extractiva en las poblaciones de aves e invertebrados, la presencia en la zona de 200 mariscadores profesionales y unos 500 ocasionales (cifra que crece un 40% en verano) está produciendo trastornos en los hábitos de vida de 14.200 ejemplares de 17 especies de aves que viven en el limo o lodo. Los análisis precisan que cada mariscador que se dedica regularmente a esta tarea en la Isla del Trocadero, el saco interno de la Bahía, la playa del levante y el río San Pedro, extrae una media de capturas por marea de entre siete y ocho kilogramos de almejas de fango; dos y tres de berberechos; cinco y siete de navajas; un kilogramo de gusanas, y de 500 gramos a un kilo de miñocas. Otros moluscos afectados son la boca y la almeja fina.

Los investigadores añaden el agravante de que los mariscadores ocasionales no respetan las tallas mínimas. El caso más grave se produce en las navajas, con un 40% por debajo de la talla exigida de 8 centímetros. Los 2,5 centímetros del berberecho, los 3,5 de la almeja de fango y los 8 de la miñoca tampoco se cuidan.

El estudio avisa que si se mantiene este ritmo de extracción se corre el riesgo de una marcha masiva de estas familias de aves a otras zonas. "Se destruye más que se obtiene", alertan las conclusiones del informe.

El consejero de Medio Ambiente, José Luis Blanco, detalló ayer que las aves más afectadas son el zarapito real y la aguja polipinta, seguidos por el zarapito trinador y el chorlito gris. La simple presencia del hombre se ha traducido en una incidencia importante en el desplazamiento de estas aves dentro del Parque Natural.

Profesionalizar la actividad

Para evitar males mayores, la Junta de Andalucía ha diseñado una campaña que apuesta por actuaciones informativas y desecha las medidas coercitivas para proteger los moluscos. Blanco afirmó ayer que la solución pasa por "profesionalizar" la actividad mediante la creación de cooperativas para el marisqueo, la denominación de origen de algunos productos, la comercialización en cadena y el establecimiento de granjas intermareales.

"Dados los avances que se están produciendo en la creación de jaulas dentro del mar, creo que el futuro del parque debe orientarse más al marisqueo que a la actividad piscícola", subrayó, y añadió que la Junta actuará contra la actividad marisquera de ocio, que no está permitida legalmente. También se preparan campañas de sensibilización y un plan de la actividad que recoja los intereses de los marisqueros y las medidas protectoras de las administraciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 16 de enero de 2000