El Almendro y El Lobo vuelven al consejo regulador del turrón

El Consejo Regulador de las Denominaciones Específicas Turrón de Jijona y Turrón de Alicante ha recuperado a las principales empresas del sector. El Almendro Alimentación, SA, Juan Antonio Sirvent Selfa, SA, que comercializa El Lobo y 1880, e Hijos de Manuel Picó ingresaron el 1 de enero del 2000 en el organismo que garantiza con su sello la calidad de los productos, tras varios años de ausencia.

El consejo inició su andadura en 1939 y en la actualidad aglutina a 24 empresas que elaboran sus turrones en Xixona. La pertenencia al organismo que regula y protege la producción del sector turronero supondrá la reapertura de la planta de fabricación de El Almendro en Xixona y la permanencia en la localidad de la firma que comercializa las marcas El Lobo y 1880. La compra de El Almendro en abril de 1996 por parte del Grupo Delaviuda a la compañía Kraft Jacobs Suchard Ibérica supuso el traslado de la producción de turrón a Toledo. La operación supuso el despido de 114 trabajadores fijos de campaña y la planta turronera de Xixona, fundada por la familia Monerris Planelles, pasó a especializarse en el tratamiento de frutos secos. "Hemos crecido mucho y no tiene sentido que estemos al margen de los estatutos y las normas de calidad y del consejo regulador", explica Ana de Soto adjunta al consejero delegado del Grupo Delaviuda, cuya cifra de negocios ascendió en 1998 a 9.033 millones de pesetas.

La firma Juan Antonio Sirvent Selfa, SA, abandonó el consejo regulador en 1992 por "diferencias de criterio", según recuerda su actual gerente José Manuel Sirvent. "Mi abuelo fue uno de los fundadores y primer presidente del consejo regulador y hemos pertenecido a la agrupación empresarial hasta que aparecieron algunas discrepancias con los órganos de dirección del consejo regulador. Ahora vemos puntos de encuentro interesantes", añade Sirvent.

Traslado descartado

La reincorporación de la firma que elabora las marcas El Lobo y 1880 garantiza por el momento la permanencia de la actividad de la empresa fundada en 1725 en Xixona. Ésta se planteó a finales de 1996 el traslado a otra localidad ante la necesidad de suelo industrial para ampliar sus naves. "Nuestra intención es prestigiar el nombre de Xixona, dar calidad a los turrones que salen de aquí y mantener la actividad", resume. El año pasado esta firma produjo 2.000 toneladas de turrón.

La próxima reunión del Consejo Regulador de las Denominaciones Específicas Turrón de Jijona y Turrón de Alicante con los nuevos socios abordará en el mes de enero la eventual retirada del amparo a la calidad extra de turrón que incluye menor porcentaje de almendra que la suprema. En la actualidad los turrones protegidos con Denominación de Origen Jijona y Turrón de Alicante se presentan en envases con la etiqueta dorada para la calidad suprema o la etiqueta plateada de la calidad extra. Las dos calificaciones tienen que ver con el porcentaje de almendra utilizado y así la calidad suprema certifica que el turrón ha sido elaborado con un mínimo de un 65% de almendra, mientras que la extra lleva menos del 52%. En 1998 el consejo regulador contabilizó 7.000 toneladas de turrón protegido con una facturación de 9.000 millones de pesetas, cifras que representaron el 60% del volumen global de turrones blandos y duros que se fabricaron en España.

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