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Las asociaciones de consumidores temen nuevas subidas de la gasolina

Las asociaciones de consumidores acusaron ayer a las compañías petroleras de subir los precios de los carburantes "con nocturnidad y alevosía", y solicitaron al Gobierno nuevas medidas liberalizadoras y advirtieron que las gasolinas pueden volver a subir, antes de fin de año, entre una y dos pesetas por litro. Los transportistas demandaron que se les reduzca el impuesto que grava los carburantes.

Mientras los expertos consideran que esta subida tendrá efectos perniciosos para la inflación, las organizaciones de consumidores OCU y UCE criticaron con dureza el momento elegido por las petroleras para subir los precios, coincidiendo con un puente en el que la demanda se dispara. "Nocturnidad y alevosía" fue la expresión utilizada por la UCE, que añadió que la liberalización del sector de hidrocarburos no se está notando en el bolsillo del consumidor.Por su parte, la OCU, pronosticó que el precio de las gasolinas podría subir entre una y dos pesetas por litro antes de final de año. Como la UCE, reclamó "medidas efectivas" que aumenten la competencia en el sector. Para el portavoz de la organización, José María Múgica, las petroleras se proponen mantener la escalada de precios hasta alcanzar el precio de 135 pesetas por litro de gasolina. "El techo de la subida" señaló Múgica "lo va a marcar aquel precio a partir del cual los consumidores decidan no utilizar el coche".

La OCU salió también al paso de la afirmación, habitual, que realizan tanto al ministro de Industria, Josep Piqué, como las petroleras y que insiste en que los precios de los carburantes en España son los más baratos de Europa. Según los estudios de la organización, si se tiene en cuenta el poder adquisitivo en cada país, resulta que España es el octavo país más caro en gasolina sin plomo, con precios por encima de Irlanda, Alemania, Dinamarca, Austria y Luxemburgo. En gasóleo, sólo el Reino Unido, Italia, Portugal e Iralanda tendrían precios más caros.

En línea con la inquietud de las organizaciones de consumidores, los transportistas agrupados en la organización Fenadismer solicitaron ayer al Gobierno que, con carácter urgente, introduzca las modificaciones necesarias en la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos del 2000, para reducir a los profesionales del sector el impuesto de los carburantes. Se trata, en suma, de introducir el denominado gasóleo profesional y actuar sobre el porcentaje de ingresos que percibe la Hacienda Pública por cada peseta de incremento en los precios (45 céntimos de cada peseta son impuestos en el caso del gasóleo y 70 céntimos en el caso de las gasolinas).

Subida imparable

Fenadismer subrayó ayer en un comunicado que la "imparable" subida de los carburantes está poniendo en peligro la supervivencia de multitud de pequeñas empresas de transporte por carretera. Según cálculos de la organización, el aumento de casi 20 pesetas en el precio del gasóleo en lo que va de año, supone un incremento en los gastos de cada camión cercano al millón de pesetas. Por ello, advierte que si las empresas de transporte repercuten dicha subida en las tarifas que aplican, éstas subirían un 10%, lo que tendría un fuerte impacto sobre los objetivos de inflación.

La federación de transportistas tiene previsto celebrar el próximo día 21 una reunión para analizar la situación del sector y estudiar posibles medidas de presión a partir de enero si la Administración no toma en cuenta sus demandas.

Al igual que los transportistas por carretera, las compañías aéreas están examinando sus tarifas. Spanair ha anunciado un incremento "inminente" del 8%, mientras Iberia, Air Europa y Binter esperarán a enero para tomar medidas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de diciembre de 1999

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