Adiós al bohemio
El sociólogo José Antonio Gómez Yáñez considera relevantes algunos puntos de su estudio. "El de los creadores en España es un mundo masculino", dice, sin lugar a dudas. "Sobre todo entre gente que empezó en los años ochenta y, para los de audiovisuales, en los noventa".También llama la atención en el estudio el que la mayor parte de los autores tenga su residencia en Madrid. "Es la capital cultural del Estado, es donde están las casas de discos y los estudios de cine y televisión. Es el gran polo de atracción", añade.
La formación de los creadores también ha variado en estos años. "Entre los que ahora tienen 50 o 60 años hay muchos licenciados en Derecho; los más jóvenes provienen de universidades privadas o extranjeras, aunque para su labor creativa se consideran autodidactos. Los que practican simultáneamente la creación y otras ocupaciones son también gente muy preparada, directivos de empresas o profesionales liberales", comenta.
"En una de las preguntas se les pidió que identificaran su clase social y un 60% se consideraba clase media, un 20% decía pertenecer a la clase alta", comenta Gómez Yáñez. "Se puede deducir de esto que ha crecido el prestigio social de los artistas. No se sienten excluidos o marginados, como sucedía hace unas décadas. Dedicarse a la creación no es algo mal visto, ni se considera indecoroso; genera, por el contrario, un sentimiento de reconocimiento social. Ha desaparecido el halo maldito del bohemio".
Los 400 autores que han contestado la encuesta pertenecen a un colectivo de unos 2.500 que perciben más de medio millón de pesetas al año por derechos de autor. Unas dos terceras partes de los encuestados son músicos, pero también hay dramaturgos, guionistas y coreógrafos. "Es la élite de la creación en España", afirma el sociólogo. "Son personas conocidísimas, aquí y también a nivel internacional, que se han prestado a este estudio con gran entusiasmo".


























































