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Cataluña paga un sobresueldo a los médicos que recetan menos fármacos nuevos

El plan piloto para "homogeneizar la prescripción" promueve el uso de los genéricos

El Departamento de Sanidad de Cataluña ha emprendido un plan piloto para "homogeneizar la prescripción [de fármacos] en la atención primaria" en 21 ambulatorios que incentiva el cumplimiento de los objetivos mediante complementos salariales a los médicos. Si éstos cumplen las directrices, obtienen una compensación económica de 460.000 pesetas anuales. El punto más polémico del pacto es el que establece que no se incremente respecto a años anteriores la prescripción de fármacos nuevos porque "su eficacia no está demostrada de forma generalizada".

La Generalitat ha escogido a 21 de los 211 ambulatorios o Áreas Básicas del Instituto Catalán de la Salud (ICS) para ensayar lo que se ha denominado un pacto de prescripción. Las áreas adscritas al plan suman 343.158 usuarios. El requisito respecto a las medicinas recién salidas al mercado consiste en no prescribir las novedades farmacéuticas de este año y en no incrementar el uso de los fármacos que hayan salido al mercado en 1996, 1997 y 1998. El pacto exige también como "cumplimiento prioritario" que los médicos prescriban como mínimo un 5% de fármacos genéricos (principios activos cuya marca comercial ha perdido la patente y, por tanto, se pueden vender más baratos).Hasta ahora, los planes de racionalización del gasto farmacéutico incentivaban el ahorro con mejoras profesionales y mayores recursos para los centros. Es la primera vez que en Cataluña se vincula el ahorro en la prescripción a un beneficio material para los facultativos.

El Sindicato de Médicos de Cataluña, mayoritario en la profesión, sostiene que las directrices discriminan a los usuarios al excluir las novedades terapéuticas y afectan a la libertad de prescripción. Este sindicato advierte de que entre las últimas novedades farmacológicas figuran medicinas que constituyen un gran avance respecto a otros ya disponibles en el mercado, ya sea porque son más efectivos, porque conllevan menores efectos secundarios o porque suponen una mayor comodidad para el enfermo.

El director de la División de Atención Primaria del Instituto Catalán de la Salud, Manel Santaló, asegura que la lista de medicamentos fue consensuada en su día con expertos y añadió que los términos del pacto, en tanto que experiencia piloto, pueden ser revisados. El responsable del ICS explica que las limitaciones al uso de los fármacos nuevos se deben a que su eficacia "no está demostrada de forma generalizada" y asegura que si la Generalitat recibe peticiones para incluir en la lista algún fármaco nuevo se convocará a un comité de expertos para que evalúen si es necesario.

Críticas de farmacólogos

Farmacólogos consultados por El PAÍS consideran que algunos de los medicamentos "castigados", como Fedurogesic, indicado para curas paliativas, deberían seguir prescribiéndose puesto que no existen alternativas mejores. Según el sindicato, junto a este medicamento se penaliza a otros siete fármacos nuevos que, según la Dirección General de Farmacia, "constituyen un avance modesto pero real". Es el caso del Naramig, indicado para las migrañas; el Fosamax, para la osteoporosis o el Xalatan, para la glaucoma. Otros especialistas consultados han sido más severos, como Xavier Garau, jefe de Medicina del hospital Mutua de Terrassa, que considera "obsoleta" la lista de medicinas que pueden prescribir los médicos si quieren ganarse el sumplemento salarial.El sindicato considera que los pacientes de los 21 ambulatorios son víctimas de un "engaño", ya que "nunca tienen la garantía de que se les prescribe el medicamento mejor, sino uno de los que figuran en una lista pactada, para que el médico pueda cobrar un incentivo". Además, la organización sindical advierte de que el pacto obliga a los facultativos a vulnerar su código deontológico.

El responsable de Instituto Catalán de la Salud asegura que el pacto no tiene como objetivo recortar el gasto sanitario, sino "racionalizar y homogeneizar la prescripción de medicamentos en la atención primaria". Sin embargo, el Sindicato de Médicos de Cataluña considera que el plan tiene sólo carácter económico. Lluis Bagan, secretario de la Federación Extrahospitalaria del sindicato, reprocha a Sanidad que opte por "retornar a la medicina de los años 70 para ahorrar gastos". La organización sindical no sólo pide que el plan piloto no se haga extensivo a otros ambulatorios, sino también que se paralice en las áreas básicas donde ya está en marcha, algo que no entra en las previsiones de la Generalitat.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de noviembre de 1999