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MEDICINA

Vasos genéticamente modificados para el corazón

Una parte importante de las operaciones de injertos coronarios -bypasses- falla antes de los 10 años, porque los vasos sanguíneos injertados, procedentes en su mayor parte de las extremidades del paciente, no resisten la presión en su nueva situación en el cuerpo. Una solución son injertos de tejidos genéticamente modificados para hacerlos más resistentes.Los injertos actuales sufren, una vez realizados, un engrosamiento de las paredes, lo que en último lugar dificulta el flujo de la sangre en un proceso de aterosclerosis acelerada. Para evitarlo, Victor Dzau y sus colegas del hospital Brigham de Boston (EEUU) han desarrollado un método para reforzar los vasos sanguíneos antes de su implantación. Este método, que utiliza una cámara de alta presión, fuerza a las células de la parte interna de las paredes del vaso a absorber material genético suspendido en un fluido, que frena durante varias semanas su capacidad de producir el gen E2F del crecimiento.

Al injertar estos vasos durante operaciones de corazón, el material así tratado resiste la aterosclerosis y se hace muscular. Tras su éxito en cuatro de cinco pacientes en un pequeño estudio realizado con pacientes de muy alto riesgo, los injertos de Dzau están en ensayos clínicos en más de 2.000 pacientes, a la espera de ver sus resultados a largo plazo, con objeto de sustituir a los injertos directos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de octubre de 1999