Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Zoé Valdés recrea en una novela la historia de un amor homosexual

Aparentemente, en Cuba, el país de origen de la escritora Zoé Valdés, todo está admitido y existe una gran libertad sexual; pero las relaciones homosexuales tienen un límite, explicó ayer Valdés en la presentación de su nueva novela, Querido primer novio (Planeta). "Muestran un actitud hipócrita. Mientras sólo sea sexo es una relación libre y sincera, pero en cuanto entra el amor, se le ataca", opinó ayer la autora de Te di la vida entera, finalista del Premio Planeta 1996. Y destacó "la gran habilidad" de la película Fresa y chocolate, de Tomás Gutiérrez Alea, donde un homosexual tiene que exiliarse: "Es la primera vez que una película manipula al Gobierno al contar cosas como si ya hubieran sido superadas. Y para no quedar mal ante el mundo obligó al régimen a abrirse". Querido primer novio, emparentada con la literatura fantástica, cuenta la historia de una adolescente convencional que se casa con su novio. Pero, maltratada por él, huye en busca de una amiga y su primer amor. "La juventud nunca nos abandona, es una época en la que vivimos los sentimientos más fuertes llevados por la inconsciencia del riesgo", indicó Zoé Valdés, exiliada en París. La novela, ambientada en el Valle de Viñales (hoy zona turística), es también un canto a la naturaleza. Para Valdés, todos los movimientos ecologistas cometen el error de ver la naturaleza como un paisaje, "y la naturaleza también somos nosotros".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de octubre de 1999