Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La mortalidad infantil se ha duplicado en Irak desde que se decretó el embargo

La mortalidad infantil en Irak ha aumentado a más del doble desde que se decretó el embargo en 1991. Si hace ocho años morían 56 de cada 1.000 niños, actualmente la tasa es de 131 de cada 1.000. La directora de Unicef, Carol Bellamy, afirmó ayer que aunque el embargo no tiene toda la culpa, "el pueblo iraquí no sufriría las actuales privaciones si no existieran las prolongadas medidas impuestas por el Consejo de Seguridad" de la ONU.

Durante la presentación en Ginebra del estudio, elaborado conjuntamente por Unicef y el Gobierno iraquí, Bellamy calificó la situación de "emergencia humanitaria", y afirmó que la comunidad internacional no puede pretender que el programa Petróleo por Alimentos (que permite a Irak vender cada seis meses 832.000 millones de pesetas en petróleo para comprar comida y medicinas) "resuelva todos los problemas" de Irak.Bellamy dijo que el Gobierno de Husein ha agravado el problema de distintas formas, como incentivar el uso de biberones en vez de leche materna para alimentar a los bebés, lo que aumenta la desnutrición y la mortalidad por ingerir agua contaminada. El informe recomienda a Bagdad que adopte las recomendaciones de la ONU sobre programas de nutrición. Pero también advierte a la comunidad internacional de que debe aportar fondos para programas humanitarios y reconsiderar el embargo impuesto tras la guerra. "Nuestra preocupación es que las sanciones deben ser diseñadas y puestas en práctica de forma que se evite un impacto negativo en los niños", afirmó la directora de Unicef.

Según el informe, si se hubiera mantenido la tasa de mortalidad que hubo durante los años ochenta, 500.000 niños habrían sobrevivido en el país. Carol Bellamy, quien dijo estar "satisfecha" con el resultado del informe, rechazó que estas cifras puedan ser interpretadas como un esfuerzo propagandístico del régimen iraquí para que se levante el embargo.

Unicef y Bagdad encuestaron a 16.000 familias en el norte (zona kurda que controla la ONU) y otras 24.000 en el centro y sur de Irak, donde vive el 85% de los 22 millones de iraquíes. La mortalidad de los niños menores de cinco años también creció en la zona controlada la ONU, donde mueren 90 de cada 1.000 niños, 10 más que en 1990. Londres y Washington utilizaron este mejor resultado en el norte para responsabilizar al régimen de Bagdad del aumento de la mortalidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de agosto de 1999

Más información

  • La ONU habla de "emergencia humanitaria"