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Sanidad abrirá una nueva unidad de reproducción asistida en el Vall d"Hebron antes de final de año Las largas esperas hacen que la mayoría de las parejas opten por las clínicas privadas

VIENE DE LA PÁGINA 1 De momento, el Departamento de Sanidad sólo prevé ampliar los recursos públicos que destina a la reproducción asistida con la apertura, prevista para el segundo semestre de este año, de una nueva unidad en el hospital de Vall d"Hebron de Barcelona, autorizada para practicar la fecundación in vitro, según ha asegurado el secretario general del Departamento de Sanidad, Ramon Massaguer. El problema que origina a las parejas el tener que esperar tanto tiempo para someterse a un intento asistido de embarazo en los hospitales públicos se ha visto agravado en los últimos años a causa del progresivo retraso de la maternidad en las mujeres. Muchas parejas deciden tener hijos cuando la mujer sobrepasa con creces los 30 años de edad, por lo que se da cuenta muy tarde de que no puede tener hijos por un problema de esterilidad suyo o de su compañero. "Si entonces acude a la sanidad pública y el primer intento fracasa, esta mujer se ve obligada a apuntarse de nuevo a la lista de espera y aguardar otros tres o cuatro años más, con lo que alcanzará ya los 40 años, edad máxima que debe tener la paciente para ser aceptada en la lista", explica Diana Guerra, presidenta de la asociación Genera. "Además, cuanto más se tarde en intentar un embarazo más aumenta la infertilidad y más disminuyen, en consecuencia, las probabilidades de éxito de la intervención", añade la presidenta de Genera, la única entidad que en Cataluña se dedica al asesoramiento de parejas infértiles o estériles que desean tener descendencia. Ante este panorama, la mayoría de las personas con problemas de fertilidad opta por acudir a la sanidad privada, donde un solo intento -conseguir un embarazo a la primera no suele ser habitual- cuesta entre 800.000 pesetas y un millón de pesetas. A esta cantidad hay que añadir normalmente la medicación, que puede costar unas 300.000 pesetas. Los pacientes que provienen de la sanidad privada pueden obtener recetas de la Seguridad Social, aunque desde el pasado mes de junio deben ser validadas por un inspector sanitario de zona. Las parejas afectadas por este problema lamentan que para la Generalitat la esterilidad sea "un problema de segundo orden". Reclaman que la esterilidad sea reconocida como una enfermedad que requiere un tratamiento subvencionado por la sanidad pública y que se tomen en consideración los graves problemas psicológicos que causa a las personas que la padecen. Según el Departamento de Sanidad, en Cataluña se consiguieron entre 1993 y 1996 un total de 1.788 embarazos clínicos mediante fecundación in vitro y 1.021 gracias a la inseminación artificial. En 1996, el 76,5% de las mujeres usuarias de la fecundación in vitro tenía entre 30 y 39 años. El 40% de los problemas de esterilidad se producen por causa masculina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de julio de 1999