Los vitivinicultores valencianos reclaman una mesa de calidad

Los profesionales del sector del vino de la Comunidad Valenciana se reunieron ayer en Alicante para reclamar al nuevo Consell que agilice la aprobación de una ley en las Cortes Valencianas que permita constituir una mesa interprofesional de vino de calidad. Productores, embotelladores, agricultores y cooperativas avanzaron en la redacción de una propuesta de estatutos de ese organismo, entre cuyos cometidos figurará defender sus intereses comunes ante las autoridades de Bruselas.

Para los profesionales implicados en la producción de vino, el Gobierno autonómico que nombre el presidente electo, Eduardo Zaplana, debe legislar y "garantizar" que puedan constituirse "cuanto antes" en mesa interprofesional de calidad, según comentó Lucio Monteagudo, secretario de la Unió de Llauradors. En ese órgano estarían representados todos los sectores, la Administración y los consumidores, y su principal función consistiría en negociar en Bruselas las mejores condiciones de producción y comercialización de sus productos. Monteagudo insistió en la necesidad de que para la próxima vendimia, que arrancará en septiembre, la mesa esté constituida y en marcha. La valenciana es la tercera autonomía española en exportación de vino, con más de un centenar de cooperativas dedicadas a ese objetivo y casi dos millones de hectolitros de producción vendidos en el exterior. Alrededor de 25.000 agricultores basan sus economías en los viñedos. "También reclamamos la colaboración de los restauradores para que colaboren con nosotros y sepan que en la Comunidad tenemos vinos de calidad equiparables con los Rioja", comentó Francisco Amorós, representante de los productores. Entre los objetivos de esta mesa interprofesional del vino de calidad, que colaborará con los Consejos de Denominación de Origen, figuran también, a propuesta de los vitivinicultores, la mejora del conocimiento de la situación del mercado y la coordinación para la comercialización del producto. La investigación científica y tecnológica también es asunto que preocupa al sector, que reclama la colaboración de las universidades para "adaptar" la producción al mercado, reducción de los productos fitosanitarios y desarrollo de instrumentos para mejorar la calidad, según destacó el empresario Primitivo Quiles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0015, 15 de junio de 1999.