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Dos universidades vascas se abren a un alumnado de más edad

Dos universidades vascas, la pública y una privada, han presentado casi simultáneamente sendos títulos dirigidos a personas que no encajan con el perfil tradicional del universitario. La diplomatura para mayores de 55 años de la Universidad del País Vasco (UPV) y el "graduado universitario" de Deusto para mayores de 25, que se podrá cursar sin estudios previos, se impartirán a partir del próximo curso. Ambos centros aseguran que esta oferta se ha creado para satisfacer a un cada vez mayor número de personas que demanda formación no orientada al mercado laboral. Los efectos de la disminución de la natalidad, que ya se empiezan a notar en la universidad, tienen también relación con este afán por abrirse a nuevos alumnados en previsión para cuando de verdad lleguen las vacas flacas. La población universitaria en Euskadi ha caído este curso (en 534 alumnos respecto al pasado) por primera vez. El descenso de natalidad "es un hecho innegable que ha podido precipitar las cosas", admite el director de esta nueva titulación en la Universidad de Deusto, Ignacio López.

Distinto rango académico

La diferencia esencial entre las dos nuevas ofertas está en el rango académico. La UPV ofrece una diplomatura en toda regla -requiere la prueba de mayores de 25 años o tener una carrera-, y Deusto, lo que denomina un graduado universitario. Los estudios son de tres años en ambos casos. El vicerrector del campus de Vizcaya de la UPV, Juan Antonio Rivas, explica que su centro se ha fijado en experiencias similares que ya existen en las universidades de Granada, Alcalá de Henares y Salamanca para diseñar esta diplomatura. Las asignaturas centrales serán literatura e historia. Pero también habrá clases directamente ideadas para la vida cotidiana, explica Rivas. Los alumnos se acercarán a la economía a través de los planes de pensiones o las inversiones en Bolsa; al derecho, conociendo más de cerca cómo hacer testamento. También habrá una materia dedicada a la salud, informática e idiomas. La idea es crear dos grupos de unas 50 personas cada uno. Un curso costará unas 40.000 pesetas.

Los estudios de Deusto serán más caros, unas 100.000 al año. En este centro no habrá exámenes "para evitar el estrés, sin por ello perder el rigor para saber cómo va el alumno", asegura su responsable. López precisa que, "aunque no se exija el examen de mayores de 25 años, que es una barrera psicológica, el primer año es de prueba para comprobar si el estudiante es capaz de afrontar el resto de los cursos".

El contenido del graduado, titulado Cultura y Solidaridad, es bastante difuso. Lo que se pretende, explica López, es "llegar a una mayor implicación en la sociedad, a través del conocimiento de uno mismo, de la cultura y de la sociedad". López dice que las personas que se han interesado por estos estudios son muy diversas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de junio de 1999