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El Depósito de Aguas de Vitoria acogerá un concierto "para espacios imposibles"

El antiguo Deposito de Aguas de Vitoria se convertirá el próximo 2 de julio en inusual sala de conciertos al acoger la cantata El silencio de las sirenas dentro del XIV Festival Audiovisual de la capital alavesa. Se trata de un montaje multimedia de características singulares subtitulado Concierto para espacios imposibles. El compositor navarro Fernando Palacios lo estrenó hace un año, en lo que ha sido hata ahoira su única interpretación, en un tanque de Campsa reciclado en auditorio en Tenerife.

El espectáculo conjuga música coral, imágenes proyectadas, poesía y performance y aprovecha de manera fundamental la peculiar acústica del espacio. Estrenada hace un año en un tanque de Campsa reciclado como sala de conciertos en Santa Cruz de Tenerife, el compositor navarro Fernando Palacios ha aprovechado las posibilidades que ofrece el antiguo Depósito de Aguas vitoriano para retomar la obra en la capital alavesa. "La reverberación inusual del espacio en el que se estrenó, diez veces superior a la que tiene la Catedral de Vitoria, y similar a la del antiguo Depósito de Aguas, supone que la música convencional quede inutilizada y haya tenido que crear unos sonidos específicos para estos lugares", señala Palacios. El público rodea la acción que se desarrolla en varios puntos del recinto. El silencio de las sirenas es una cantata en la que tomarán parte tres coros de Vitoria, una solista, un clarinetista y un quinteto de metales, mientras el propio compositor participa realizando efectos sonoros. La obra, de una hora escasa de duración, no es difícil de escuchar para personas no familiarizadas con la música contemporánea, afirma su autor. El espectáculo incorpora también proyecciones de un CD- Rom en el que se incluye poesía, desde Rafael Alberti al teatro clásico griego. Alegoría y viaje La idea está basada en el canto de las sirenas que se describe en La Odisea de Homero, que atraía a los marinos a los acantilados de la costa, y el título coincide con el de una pequeña narración de Kafka. "Arquitectura, espacio, sonido y tiempo; sirenas mares, poemas y melodías enlazadas en una obra nueva y finita, alegoría musical de un viaje infinito", define el autor. Su inclusión dentro del festival audiovisual de Vitoria, que se celebrará entre los días 28 de junio y 3 de julio próximos, coincide con la incorporación este año de actividades paralelas "relacionadas con el arte de ver, oír y sentir", señalan los organizadores. El mismo día que se presenta la obra a las 21.00 en el antiguo Depósito de Aguas, se celebrará un concierto para niños por la mañana. Los organizadores resaltan el aprovechamiento de las peculiaridades de la antigua instalación, que cuenta, además de su especial acústica, con una " amplia extensión, gran altura y sólido volumen, jalonado por columnas, que componen la coreografía de un espacio único e irrepetible".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de junio de 1999

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  • El recinto tiene una reverberación diez veces mayor que la Catedral