Bélgica prohíbe también la matanza de cerdos al detectar piensos con dioxina en 500 granjas

La UE ordena retirar del mercado y destruir las aves, huevos y derivados belgas envenenados

El escándalo de los pollos belgas contaminados con dioxina se extendió ayer a los cerdos. El nuevo ministro belga de Salud, Luc van den Bossche, anunció que desde hoy está prohibida la matanza de cerdos por la sospecha de que unas 500 explotaciones porcinas han utilizado también piensos contaminados. Van den Bossche añadió que los productos de dichas granjas serían sacados del mercado si se confirmara la contaminación. La Comisión Europea ordenó ayer la retirada del mercado europeo, y la destrucción, de los pollos y huevos de las 416 granjas avícolas belgas que usaron piensos con dioxina.

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La medida tomada por la Comisión, órgano ejecutivo de la Unión Europea (UE), también afecta a todos los alimentos producidos entre el 15 de enero y ayer que contengan más de un 2% de huevo, como la mayonesa, la pasta, las cremas y otros productos como el chocolate o la pastelería, pero sólo si los huevos proceden de las granjas afectadas. Bruselas descartó la imposición de un embargo total a los huevos y pollos belgas.Sobre los cerdos, Van den Bossche explicó que el Gobierno belga confeccionará mañana una lista de explotaciones porcinas que han utilizados piensos contaminados de cara a una posible retirada de sus productos de los comercios. "Actuaremos igual que con los pollos", señaló el nuevo ministro de Salud belga. "Desde mañana [hoy para el lector] queda prohibida la matanza", añadió. Según las autoridades belgas, nueve fabricantes belgas de piensos han utilizado unos 80.000 kilos de grasas animales con productos tóxicos procedentes de la empresa Verkest, presunta responsable de la contaminación. Estos fabricantes han distribuido sus productos en 500 granjas de cerdos, por lo que entre 150.000 y 300.000 animales podrían estar afectados.

La decisión de retirar del mercado europeo los pollos, huevos y derivados contaminados fue adoptada por la Comisión después de que su propuesta de imponer esa salvaguarda recibiera el apoyo de 13 de los 15 Estados miembros en el Comité Veterinario Permanente. Bélgica se abstuvo por considerar exagerada la medida y España, porque la considera insuficiente.

Acciones judiciales

La medida se ha tomado después de que el pasado jueves las autoridades belgas comunicaran a la Comisión el descubrimiento de la contaminación, pese a que el Gobierno lo sabía desde el pasado 26 de abril y lo sospechaba desde algunos días antes. La Comisión ha encargado a sus abogados que preparen medidas judiciales contra Bélgica por el retraso en transmitir los datos a las autoridades comunitarias. "Es una negligencia inaceptable", dijo el comisario de Agricultura, Franz Fischler.La lentitud con la que ha reaccionado el Gobierno belga ha provocado una ola de críticas en toda Europa, y llevó el martes a la dimisión de los ministros de Agricultura y de Sanidad. Con éstos son ya cinco los ministros belgas cesados por escándalos ligados a su ineficacia. Otros dos dejaron el gabinete por la fuga del delincuente más odiado del país, Marc Dutroux, presunto raptor, violador y asesino de cuatro muchachas. Otro dimitió tras la muerte por asfixia de una inmigrante cuando estaba siendo expulsada del país.

Los ministros no son los únicos paganos de la crisis. Los dos dirigentes de la empresa Verkest, padre e hijo, fueron detenidos ayer. Esta empresa es la fabricante de las grasas animales contaminadas con dioxina y utilizadas en la fabricación de piensos. Estos compuestos han sido utilizados por unas 416 granjas belgas de pollos. Ahora se trata de dictaminar si Verkest utilizó dioxina de forma accidental o a sabiendas. De momento, a los detenidos se les acusa de falsificación de documentos y fraude mercantil, ya que los productos que habían distribuido para la fabricación de piensos no estaban compuestos al 100% por grasas animales. Por ambos delitos pueden ir a prisión. La dioxina hallada en los piensos procede, al parecer, de aceites de fritura utilizados en la fabricación de los piensos, unos productos utilizables si no se sobrepasan determinados niveles.

Las medidas acordadas ayer por el presidente de la Comisión, Jacques Santer, el comisario de Agricultura, Franz Fischler, y la comisaria de Consumo, Emma Bonino (que habían sido habilitados por el resto de comisarios para tomar la decisión) afectan a pollos y huevos nacidos y puestos entre el 15 de enero y el 2 de junio, lo que significa que hay indicios de que desde principios de año pueden circular por Europa alimentos contaminados.

Efectos nocivos

La comisaria Bonino descartó que las personas que hayan ingerido estos alimentos puedan sufrir enfermedades agudas inmediatas, pero reconoció que su ingesta puede tener efectos nocivos dentro de unos años dadas las propiedades cancerígenas de la dioxina. Los pollos y huevos contaminados tienen ya pocas posibilidades de seguir siendo consumidos porque en teoría han sido ya retirados del mercado. El peligro ahora procede de los alimentos fabricados con ellos. La Comisión ha ordenado la destrucción de todos aquellos que contengan más de un 2% de huevo, siempre y cuando estos huevos procedan de alguna de las granjas afectadas.Las autoridades sanitarias de cada país quedan desde ayer obligadas a controlar esos alimentos y realizar los análisis necesarios para descubrir la presencia de dioxina. El Gobierno belga ha dispuesto una página en Internet (http://belgium.fgov.be) con información sobre el tema. En ella figuran, redactados en francés, inglés, alemán y holandés, datos sobre la dioxina y sus riesgos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0002, 02 de junio de 1999.

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