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Un comité científico "más amplio"

La comisión creada hace 11 meses por el Gobierno central y la Junta de Andalucía para coordinar sus acciones tras el vertido tóxico rindió ayer cuentas en el Palacio de San Telmo ante el presidente autonómico, Manuel Chaves, y la ministra de Medio Ambiente, Isabel Tocino. Los máximos representantes de ambas Administraciones en la comisión de seguimiento, José Antonio Viera y Félix Pérez Miyares, dieron por concluida la "gestión de la emergencia" y expusieron la necesidad de "unificar criterios científicos" para acometer las "actuaciones pendientes". Así, los científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), cuyo último informe sobre el desastre ecológico alertaba de que las aves de Doñana se estaban alimentando en zonas contaminadas y exigía la limpieza del lecho del Guadiamar, quedarán integrados en un comité "más amplio", que a partir de ahora, establecerá las recomendaciones a las administraciones. El coordinador de la Junta, Viera, anunció que, además de los expertos del CSIC, integrarán el nuevo comité científico profesores de las universidades andaluzas y técnicos de la Consejería de Medio Ambiente, del Ministerio de Medio Ambiente y del Ministerio de Educación y Ciencia. "Que nos digan qué tenemos que hacer ahora", indicó Viera. "Se nos está colocando en una situación de la que es imposible salir", se lamentó Pérez Miyares, quien agradecio a los 80 expertos y los 1.000 operarios que "hicieron lo más que se podía hacer" para realizar las tareas de limpieza, "un buen trabajo". El representante del Gobierno central dijo desconocer porque no se había encharcado artificialmente dos zonas del Parque Nacional de Doñana, tal y como habían reclamado los científicos para evitar que las aves se alimentaran en Entremuros, el área donde se paró la riada tóxica con la construcción de un muro y pidió al CSIC que le explicara "cómo" y "hasta dónde" limpiar "los 52 kilómetros del lecho del Guadiamar". Aguas ácidas Por otra parte, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir estudia una alerta de la Consejería de Medio Ambiente por un incremento de la acidez del agua del río Agrio. El comisario de la Confederación, Juan Saura, explicó ayer que los niveles de acidez son los normales por las características del agua de este río y porque todavía rezuman los sellados de la balsa, que no están terminados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de mayo de 1999